Los vecinos de Alcalá protestan por el cierre de la oficina de denuncias del cuartel de la Guardia Civil

E. M.
Actualizado:

MADRID. El cierre de la oficina de recogida de denuncias del Cuartel de la Guardia Civil de Alcalá de Henares ha motivado una acumulación de protestas de los vecinos de la comarca durante los once meses que lleva clausurada.

Según informó ayer la Comandancia, el Cuerpo decidió cerrar este servicio, que tradicionalmente se ejercía en el municipio, pues realmente es competencia de la Policía y se desempeña en la comisaría, aunque en Alcalá se pudiera elegir entre las dos opciones.

Sin embargo, la medida no ha sido comprendida por las decenas de vecinos que han levantado sus quejas. El cuartel de la ciudad complutense, situado en la calle de Sigüenza, es cabecera de compañía, lo que quiere decir que atiende a los municipios de la zona, como Meco, Torrejón de Ardoz, Mejorada o Rivas, todos ellos unidades a su mando.

Para toda la comarca

El desplazamiento de los vecinos de estas localidades hasta Alcalá es lo que ha despertado más reclamaciones, además del hecho de que no faltó quien desconocía que en las comisarías de Policía se realiza la misma función.

«La razón del cierre es que se estaba duplicando el servicio, y muchos vecinos lo han comprendido sin problemas. Sin embargo, sí se han producido bastantes quejas», señaló ayer un portavoz del Instituto Armado.

La Guardia Civil no ha decidido aún qué utilidad dará a la oficina, que lleva vacía once meses. «No es cierto que se haya cerrado el cuartel, que se consagra ahora a sus utilidades propias para toda la comarca, como sede del Seprona -Servicio de Protección de la Naturaleza, para la vigilancia del Patrimonio histórico y del entorno natural- y de la intervención de armas, que no corren a cargo de la Policía.