Cortes de tráfico en los accesos a la Gran Vía, a principios de diciembre
Cortes de tráfico en los accesos a la Gran Vía, a principios de diciembre - ISABEL PERMUY

Urbanismo prevé cerrar la adjudicación de las obras de la Gran Vía esta semana

El Ayuntamiento quiere empezar la reforma en febrero, con restricciones parciales

MADRID Actualizado: Guardar
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El Ayuntamiento de Madrid prevé cerrar esta misma semana la adjudicación de la reforma de la Gran Vía. Tras la celebración el pasado 29 de diciembre de la segunda mesa de contratación, en los próximos días tendrá lugar la tercera y cuarta reunión en la que se espera adjudicar finalmente las obras. Estas fueron aprobadas en Junta de Gobierno en octubre del año pasado. Unas actuaciones para las que se han reservado 9 millones de euros de presupuesto -cuatro más de lo estimado incialmente- y un plazo de ejecución de 13 meses. La gran arteria madrileña estrenará su nueva configuración en la primavera de 2019.

Con las obras, la calle centenaria sufrirá restricciones parciales para el tráfico privado. En un primer momento, el delegado del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, aseguró que la Gran Vía se cerraría permanentemente al tráfico tras el dispositivo especial de Navidad que ha limitado sus carriles en ambos sentidos. Sin embargo, tras el revuelo mediático, Calvo matizó que el cierre definitivo al tráfico privado será en junio, mes en el que está prevista la puesta en marcha del Área de Prioridad Residencial (APR) única.

La estructura que presenta actualmente la calle -con vallas de hormigón que delimitan los nuevos carriles peatonales robados a la calzada durante la Navidad- se mantendrán para facilitar el inicio de las obras a la empresa adjudicataria. Además, como ya informó Calvo, la Gran Vía podrá ir perdiendo un carril a medida que avancen los trabajos.

Nueva estructura

Según la idea original, la nueva estructura de la Gran Vía estará dividida en dos tramos. El primero, entre la plaza de Cibeles y la de Callao, estará diseñado para que la bicicleta conviva con el resto de los vehículos en los ciclocarriles 30 y la calzada estará formada por cuatro carriles. En el segundo, hasta plaza de España, los ciclistas contarán en sentido subida hacia Callao con un carril bici segregado, debido a la pendiente de la calle. En este tramo habrá cinco carriles y, en sentido bajada, las bicicletas compartirán calzada con otros vehículos.