Edificio en obras, en la calle de Sainz de Baranda, 14
Edificio en obras, en la calle de Sainz de Baranda, 14 - GUILLERMO NAVARRO

Urbanismo concedió una licencia para pisos de lujo con un acta notarial fraudulenta

Los vecinos de la finca contigua, en Sainz de Baranda (distrito de Retiro), denuncian grietas y humedades en sus casas

MadridActualizado:

La construcción de un bloque de viviendas de lujo en el distrito de Retiro, en la calle del Alcalde Sainz de Baranda, 14, oculta algunas sombras en su tramitación y ejecución. Al tiempo que los vecinos de la finca contigua (número 12) se quejan de la aparición de grietas y humedades en sus casas desde hace meses, coincidiendo con el desarrollo de las obras, ABC ha comprobado que el área de Desarrollo Urbano Sostenible de la capital concedió la licencia urbanística con un acta notarial fraudulenta, referente a una mancomunidad de patios entre ambos inmuebles, firmada a pesar de que la comunidad denunciante no dio su autorización. El caso, expuesto el pasado martes en el pleno del distrito, está judicializado.

Las presuntas irregularidades del proyecto, promovido por la empresa Distrito Uno y ejecutado por la constructora Sodelor, se descubrieron por los inquilinos de Sainz de Baranda, 12 casi por casualidad, al acceder al expediente 711/2015/18489 tras pedir reconstruir un muro que separaba los patios de las dos propiedades. Los solicitantes reclamaban recuperar la intimidad que habían perdido ante la llegada de sus próximos vecinos.

Los problemas, no obstante, empezaron en mayo de 2017, cuando solo unos meses después de comenzar las obras surgieron grietas en algunas casas del número 12. Los afectados detallan que comunicaron los daños a Sodelor, pero negó su responsabilidad. Lejos de ser algo aislado, en noviembre de ese año saltan de nuevo las alarmas por más rajas en las viviendas, por lo que se avisa a los bomberos. Algunas, atraviesan todo el edificio.

Tras un análisis «in situ», los informes de bomberos y, posteriomente, de los técnicos de Urbanismo avalan las quejas, señalando la presencia de «fisuras y grietas de carácter vertical en los encuentros de tabiques con los muros de carga», así como «fisuras en los muros de carga de la caja de escaleras» y humedades en varias zonas. Concluye que, haciendo constar el vaciado de 15 metros de profundidad que se produjo en el bloque anexo, «se ha producido un ligero cedimiento y desplazamiento horizontal hacia la finca colindante de la cimentación del edificio, posiblemente producida por la descomposición del terreno». El inmueble perjudicado pasó la ITE en 2015 sin ninguna irregularidad.

Una de las grietas que han aparecido en el inmueble
Una de las grietas que han aparecido en el inmueble - GUILLERMO NAVARRO

Pero las supuestas anomalías van más allá. En paralelo a las reclamaciones vecinales y las reuniones con los promotores, Distrito Uno pide en febrero de 2018 un encuentro para mancomunar los patios de las fincas. Un extremo que extrañó a la comunidad de propietarios de Sainz de Baranda, 12, y que se explica en los requisitos del Ayuntamiento para conceder la licencia, que en el punto 14 de sus prescripciones indica: «Se deberá inscribir en el Registro de la Propiedad el acuerdo de mancomunidad de patios».

Trámite sospechoso

Nada extraño, si no fuera porque en el expediente ya constaba, con fecha de 21 de julio de 2016, una escritura pública autorizada por un notario bajo el título «Mancomunidad de patios», en la que comparecen los representantes de la comunidad del número 14, pero no de la contigua. Urbanismo, por su parte, otorgó el permiso el 1 de agosto de ese año. Este periódico ha contactado con Distrito Uno y Sodelor para conocer su versión de todo lo ocurrido, pero no ha tenido respuesta.

Ante el presunto engaño a la administración, los implicados acuden con el notario y, acto seguido, presentan un acta de manifestaciones destacando que la mancomunidad no existe, así como su oposición a lo ocurrido. Además, informan al Departamento Jurídico de Edificación –dependiente de Urbanismo–, con una nueva sorpresa.

Según su versión, se les comunica que la solución no será revocar la licencia, sino aplicar el acuerdo 197 del Plan General de Ordenación Urbana, que señala que en caso de patios de ventilación no es necesario mancomunar. Este argumento, que la defensa legal de Sainz de Baranda, 12, rechaza por ser un patio de iluminación, fue empleado anteayer en el Pleno del distrito por el concejal presidente de Retiro, Nacho Murgui, que indicó que era un tema «resuelto» porque el promotor pidió suprimirlo por falta de acuerdo con la otra propiedad. El edil, no obstante, se comprometió a concertar una cita con Urbanismo para tratar el asunto en profundidad.

Las sospechas, sin embargo, no cesan. A pesar de que supuestamente se había eliminado la citada mancomunidad, la Junta de Retiro negó el pasado mes de noviembre levantar el muro destruido anteriormente, paradójicamente porque los patios están mancomunados y es inviable. Pero no solo eso; cuando los abogados de los afectados consultaron nuevamente el expediente, comprobaron que no consta ni uno solo de los escritos aportados sobre las presuntas irregularidades.