Tráfico denso y retenciones, en el acceso a Madrid por la A-1
Tráfico denso y retenciones, en el acceso a Madrid por la A-1 - ISABEL PERMUY

Las tres opciones para descongestionar la A-1

Fomento ya tiene listos los trazados de la futura vía y los remite a Medio Ambiente para decidir el definitivo

MadridActualizado:

El Ministerio de Fomento está a punto de remitir al Departamento de Medio Ambiente las tres opciones de trazado para la futura carretera que descongestionará la A-1 (carretera de Burgos), una auténtica ratonera en hora punta que sufren a diario los residentes de grandes núcleos urbanos como Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. También quienes acuden a su puesto de trabajo en las nuevas áreas empresariales de la zona norte de Madrid, como la ciudad financiera del BBVA o la de Telefónica, que ha saturado aún más la red viaria.

Los tres trazados a estudio
Los tres trazados a estudio- P. SÁNCHEZ/ABC

El nivel de saturación diaria de la nacional-1 es de 140.000 vehículos, según cifras de la Consejería de Transportes. Sin embargo, este cálculo es a la baja, ya que no contempla la circulación de las vías de servicio anexas. El Ministerio de Fomento sube la densidad media diaria hasta los 211.000 vehículos. Según los datos oficiales la A-1 es, en el punto kilométrico 14 (Alcobendas), la carretera nacional que más volumen de tráfico rodado soporta. Tras ella figura la A-5 (carretera de Extremadura) que en el kilómetro 14 lleva 156.089 vehículos diarios. Le siguen, respectivamente:A-2 (Barcelona), con 147.208 coches diarios en el punto kilométrico 19,3;la A-4 (Andalucía), con 141.299 vehículos en el kilómetro 12;la A-6 (La Coruña), con 140.905 coches en el kilómetro 16,5 y la A-3 (Valencia), con 92.754 en el kilómetro 6.

Esta importante obra fue impulsada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid de Cristina Cifuentes, que lo incluyó en su programa electoral «con el fin de mejorar la movilidad en toda la zona norte de la Comunidad y su conexión con el resto de la red viaria». El ambicioso proyecto recibió el pistoletazo de salida en noviembre de Fomento, con el encargo de la redacción del estudio informativo del proyecto, aunque desde entonces no se ha sabido nada más. Sin embargo, según ha podido saber este diario, la ingeniería pública Ineco ya ha diseñado los tres posibles trazados para la futura radial, que será de libre acceso -es decir, gratuita- y con la que se pretende descongestionar un tramo de unos 24 kilómetros de longitud.

Prevista para 2020

Según la información del estudio previo a la que tuvo acceso ABC, el futuro enlace de la A-1 podría discurrir desde el municipio de El Molar (situado en el kilómetro 41 de la A-1) hasta la conexión con la M-50. La segunda opción que barajan los técnicos es abrir el tráfico a la altura de la urbanización de lujo Ciudalcampo ( en el kilómetro 28), entre los términos municipales de San Sebastián de los Reyes y Colmenar Viejo, hasta la conectar con la M-12. La tercera vía se abriría paso desde San Agustín de Guadalix (kilómetro 31) hasta empalmar con la M-40. Esta última opción es la más «delicada», según fuentes conocedoras del proyecto, porque discurre por zonas con mayor grado de protección medioambiental.

La inversión prevista de la obra, que el Ministerio de Fomento se ha comprometido a financiar en su integridad, se cifra en torno a los 220 millones de euros. Aunque la terna prevista por los ingenieros de Iveco indica que hay soluciones más cortas y, por ende, más económicas, que ayudarían igualmente a desatascar la carretera nacional. El Gobierno se decantará por el trazado definitivo en función de criterios medioambientales, aunque también financieros y por duración de obra.

Si se cumple con todos los plazos con celeridad, la futura alternativa de la A-1 podría ver la luz en «cuatro o cinco años», apuntan fuentes ministeriales. En todo caso, en el equipo de Cristina Cifuentes confían en poder poner primera piedra a finales de la legislatura, es decir, en la primavera de 2019. De momento, falta que Fomento, una vez remita la información a Medio Ambiente, inicie los trámites para la declaración de impacto ambiental.

La futura autovía tendrá una velocidad de 120 kilómetros por hora, con dos calzadas de dos carriles de 3,5 metros de ancho cada una. Tendrá arcenes exteriores de 2,5 metros y arcenes interiores de 1 a 1,5 metros. También se dispondrán bermas (espacio entre el arcén y el terraplén) exteriores de 1,5 metros y bermas interiores -espacio entre la calzada interior y la mediana- de 1 metro. De esta forma, se posibilitará una futura ampliación a tres carriles de la carretera si es necesario aligerar el tráfico.