Una amiga de las víctimas llora desconsolada tras ocurrir la tragedia
Una amiga de las víctimas llora desconsolada tras ocurrir la tragedia - INMA FLORES

Tragedia en el barrio de SalamancaLa teoría del entorno de los menores fallecidos: irrumpieron en el ascensor y cayeron antes de bajar

La juez espera el informe de la Policía para determinar si hay responsabilidades en la «muerte accidental»

MADRIDActualizado:

Tres días después del trágico accidente que acabó con la vida de Belén y José, tras desprenderse un panel del ascensor en el que viajaban y caer al foso -en el número 4 de la calle de los Hermanos Bécquer (Salamanca)-, los interrogantes sobre qué pudo fallar todavía siguen en el aire. Según pudo saber ayer este periódico, hace dos años se amplió -sin modificar la cabina- el recorrido del elevador, conectando el ático de la séptima planta (el último piso habitable) con la azotea, común a todos los vecinos y acondicionada con hamacas y sombrillas al estilo «chill out».

En esa última estancia, los dos adolescentes fallecidos celebraban junto a varios de sus compañeros del Colegio Nuestra Señora del Recuerdo, el final de los exámenes de 2º de Bachillerato. En un momento de la fiesta, los menores, de 17 años, cogieron el ascensor en la propia azotea para bajar a la calle a comprar tabaco, según relataron algunos de los amigos presentes. Sin embargo, nunca llegaron. La rotura de la pared trasera provocó que cayeran al vacío desde una altura de más de 20 metros. Ambos murieron en el acto.

Allegados al entorno de las víctimas creen que Belén y José se precipitaron nada más entrar a la cabina, hecho que descartaría la tesis de que el ascensor estuviera en marcha cuando tuvo lugar el fatídico suceso. Sea como fuere, el panel no soportó el peso de los jóvenes, por lo que la investigación achaca las causas o bien al fallo en la fijación de los anclajes, o al sellado de silicona que unía la mampara desprendida con el resto del habitáculo.

Una vez cerradas las diligencias por parte de la Policía Científica, será ahora la Policía Judicial la responsable de elaborar y remitir al juzgado el informe técnico correspondiente. Con el atestado en la mano, la magistrada encargada de la instrucción determinará entonces si hay responsabilidades en un suceso catalogado de «accidental», tal y como precisaron fuentes próximas al propio juzgado.

Cabina moderna

Pese a las informaciones trascendidas que sitúan la antigüedad del elevador en más de 40 años, todo hace indicar que al menos la construcción de la cabina sería mucho más reciente. La caja, acristalada por tres lados, salvo la puerta y el suelo, estaba rodeada de una jaula que, según comprobó ABC, también es de moderna implantación. El grupo alemán Thyssenkrup precisó el miércoles que el mantenimiento del aparato, fabricado por la marca Silves Hidrolex, está a su cargo desde el año 2006. La última revisión la había pasado hace apenas 30 días.

En 2013, la empresa Bécquer de Arrendamientos S.L., propietaria del bloque y participada por familiares de la joven fallecida, encargó la reforma del interior de las viviendas para su posterior venta. Dos años después, los padres de Belén acometieron su transacción, salvo el piso de la sexta planta donde establecieron su residencia. Fue en esa época cuando se amplió el recorrido del ascensor.