El Ayuntamiento y el Plan Nacional sobre Drogas apoyan un horario sin bebidas alcohólicas en las discotecas. ABC

Todas las discotecas piden un «horario light», libre de alcohol, para evitar las «borracheras infantiles»

Los responsables de las discotecas madrileñas han solicitado que se les autorice el establecimiento de un horario «light». Quieren evitar que los menores de entre 14 y 17 años consuman alcohol en sus establecimientos, ya que no es obligatorio solicitar el DNI. «Los camareros no son policías, pero tampoco queremos que haya borracheras infantiles», han dicho.

MADRID. María Isabel Serrano
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«Un joven de 18 años se acerca hasta la barra y pide dos “cubatas” que luego da a sus amigos, que pueden tener entre 16 y 17. Esto no está nada bien pero nosotros no lo podemos impedir al cien por cien porque los camareros no son policías», ha manifestado a ABC el presidente de la Asociación Empresarial de Espectáculos, Salas de Fiesta y Discotecas de Madrid, Jesús Nuño de la Rosa. Esta organización ha acordado solicitar a la Comunidad de Madrid que modifique la vigente «ley del alcohol» y que, además, autorice a todas las salas -unas tres mil en la región- a establecer un horario «light» para que los menores de edad puedan divertirse y bailar sin alcohol, ya que, no se despacharían bebidas alcohólicas. En estos momentos, en Madrid capital no hay más de dos o tres discotecas con este horario, especialmente diseñado como «sala de juventud».

DIVERTIRSE SIN PELIGRO

La propuesta que hacen los dueños de las discotecas madrileñas es que dicho horario «light» fuera desde las seis de la tarde hasta las diez o diez y media de la noche, aproximadamente. «A partir de esa hora, el local sería para mayores y se podría consumir alcohol», añade Nuño de la Rosa.

El responsable de la citada organización empresarial se queja de que la «ley del alcohol» de la Comunidad de Madrid, aprobada el pasado mes de mayo, sólo prohíbe la venta y el consumo de alcohol a menores de 18 años «pero no dice nada de que tengamos que comprobar la edad de los que entran por la noche. Así, los camareros, y nosotros mismos, nos convertiríamos en policías. Y no puede ser. Existe una laguna jurídica que nos convierte en inspectores si tenemos que pedir el DNI a toda persona que nos parece menor de 18 años», insiste Jesús Nuño.

A los responsables de los más de tres mil locales madrileños les preocupa que si, en algún momento, se intensificaran las inspecciones y se encontrara a un menor bebiendo alcohol porque se lo ha pasado otro que sí tenía la edad y lo adquirió en la barra del local, les pueda caer una multa de hasta cincuenta millones de pesetas. «Insistimos en que nuestro sector lo que quiere es contribuir a que los más jóvenes se diviertan pero sin peligro. No queremos borracheras infantiles y, por ello, proponenos que nos autoricen, a todos, el horario “light”». Según los cálculos de la citada organización empresarial, cada fin de semana se mueven en sus locales unas 600.000 personas. Los ingresos superan los 700.000 millones de pesetas al año. «Algunos pueden perder dinero, pero eso no es nada importante si lo que ganamos es que los menores no se emborrachen, y menos en nuestros locales», asegura.

La norma que eleva la venta y el consumo de alcohol de los 16 a los 18 años se aprobó, a principios de mayo, por procedimiento de lectura única, con la abstención de PSOE-Progresistas y la oposición de IU.

«UNA MAGNÍFICA IDEA»

La propuesta de las discotecas madrileñas fue muy bien acogida ayer por el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, y por el delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Gonzalo Robles. Ambos coincidieron con Nuño de la Rosa en el acto de presentación de los «polidivertidos» o «Noche joven» que se pone en marcha a partir de este mes de febrero.

En cuanto al horario «light», Gonzalo Robles opina que «es una magnífica idea» y que su departamento apoya cualquier iniciativa que evite el consumo de alcohol por parte de menores de edad. «Es fundamental -comentó a ABC- impedir que compartan un mismo lugar las personas que sí pueden consumir alcohol y las que no, es decir, los menores. Uno de los objetivos del Plan Nacional siempre ha sido la prevención».