Laura comparte con su marido David el gusto por los muebles de madera
Laura comparte con su marido David el gusto por los muebles de madera - BELÉN RODRIGO

La tienda de muebles centenarios que resiste a la fiebre «low cost» de Ikea

La marca Summum lanza al mercado nuevos modelos de muebles macizos artesanales conservando la tradición familiar centenaria

MADRIDActualizado:

Imponentes tablas de madera presiden el escaparate de Summum, una tienda de Madrid dedicada a la ebanistería. A este reciente negocio en la capital le avalan más de cien años de tradición familiar en un oficio cada vez menos frecuente. Faustino Díaz comenzó la actividad de ebanista hacia el año 1900. Natural de Salamanca, el primer plano de uno de sus trabajos que conserva su familia data del año 1914, fecha que se utiliza como apertura oficial del negocio. «Probablemente fue un mueble para una iglesia», afirma a ABC David Díaz Carro, bisnieto del fundador. Con maderas de muy buena calidad y trabajo minucioso en su fábrica en la provincia de Ávila, Faustino se fue ganando el respeto de sus clientes. Su hijo José Luis siguió sus pasos aunque con él el negocio ganó mayores dimensiones. «Con mi abuelo comenzaron a fabricar muebles en serie. Trabajó de forma exclusiva con los diseños tiroleses de una alemana quien buscaba una fabricación de calidad y buena materia prima», relata David. Jubilado su abuelo, su padre, también José Luis, siguió con el mueble rústico y clásico y a día de hoy sigue trabajando con cariño y espero cada madera. «En los tiempos de mi abuelo eran 30 personas en la fábrica, con mi padre se quedaron 15 y a día de hoy trabajan 3», explica el joven empresario, representante de la 4ª generación familiar.

David, desde joven, ha ayudado a su padre y su abuelo en la fábrica realizando diferentes tareas, aunque no como ebanista. Formado en INEF, al igual que su mujer Laura, ambos montaron hace ocho años un centro de entrenamiento personal, Sporti. Para decorar este espacio la pareja optó por utilizar maderas guardadas por la familia, algunas con más de 400 años. Una decoración que despertó la atención de muchas personas. «Algunos clientes me hicieron algunos pedidos y me di cuenta que había mercado para este tipo de productos», explica David. Y fue así como empezaron a dar vueltas ala idea de reflotar la empresa familiar, creando un mueble nuevo. «Queremos hacer una marca y una línea grande sin perder de vista lo artesanal», puntualiza.

Imagen de la tienda Summum, en Paseo de la Habana número
Imagen de la tienda Summum, en Paseo de la Habana número - BELÉN RODRIGO

Después de bastante tiempo buscando el espacio adecuado, el año pasado, en septiembre, nacía la marca Summum, en Paseo de la Habana 137. «Nos gustan los muebles robustos, con ensamblajes tradicionales y artesanales, pero sin perder de vista el diseño», cuentan en la tienda. Se han especializado en mesas de una sola pieza, de gran tamaño. «Trabajamos con maderas nobles nacionales como el castaño y el nogal. Son todos centenarios e incluso hay maderas de 300 y 400 años», afirma David. Reconoce que tanto italianos como franceses destacan por sus modelos de diseño y existe también en el mercado muchos fabricantes con chapa. Por eso optaron por el mueble macizo utilizando las maderas que conservan en el almacén. En muchos casos se puede apreciar la forma de los árboles.

Fuera de lo normal

«Nuestras piezas se salen de lo normal», afirma el dueño. No solo por la edad de la madera sino también por el tamaño de la mesa, con 80 centímetros de ancho y longitud que puede superar los 3 metros. Cada vez resulta más difícil tener este tipo de madera «porque los japoneses se llevan todo el nogal bueno español», añade. En España, «la madera en vivo está empezando a llegar».

La primera inversión para esta nueva rama del negocio familiar (se conserva la fábrica en Ávila) se ha centrado en la localización. «Los clientes nos han ido llegando a la tienda, buscando principalmente muebles a medida», explica Laura, mujer de David, quien también participa en el proyecto. «Es un público medio- alto, que da valor a la madera», añade. A David le gusta recordar a todos los que pasan por la tienda que las mesas y los muebles «son para vivirlos» y que no hay que olvidar que «la madera es un elemento vivo y tiene un proceso, con el paso del tiempo y según el clima puede ir cambiando». Por eso hay que tener en cuenta que la madera nacional «no se comporta bien en el exterior».

Los clientes pueden escoger todos los acabados de cada pieza
Los clientes pueden escoger todos los acabados de cada pieza - BELÉN RODRIGO

Diseñan tanto mesas como camas, cómodas, estanterías..todo tipo de muebles excepto los de cocina y exteriores. Han recibido pedidos para decorar casas de rostros conocidos y también para el Parador de Gredos. El precio de las mesas de una pieza pueden llegar a costar 15.000 euros cuando se trata de maderas de nogal de 400 años.. Otras rondan los 3.00 euros. «Realizamos mesas a capricho y a medida, es lo que nos diferencia», subraya David. Una vez realizado el pedido, el plazo de entrega ronda las cuatro semanas. No cuentan prácticamente stock sino que se ajustan las necesidades de cada proyecto desde el principio.

El proceso de transformación de la madera en un mueble levanta mucha curiosidad en todos los clientes. «Aunque se usan máquinas prácticamente todo el trabajo realizado es de forma artesanal», cuenta David Díaz. Al finalizar el producto muestran a los clientes ese cambio producido que les permite apreciarlo todavía más.

En Summum se realizan distintos modelos de muebles a medida
En Summum se realizan distintos modelos de muebles a medida - BELÉN RODRIGO