Valor artesanal para restaurar los tesoros de Canalejas, encerrados en un almacén

Una nave en Azuqueca de Henares guarda las más de 16.000 piezas protegidas y retiradas del proyecto de Villar Mir

MadridActualizado:

Una enorme y fría nave lejos de Madrid, en Azuqueca de Henares, esconde la crónica ornamental de Canalejas. Cada una de las más de 16.000 piezas susceptibles de conservación que fueron retiradas del interior del complejo –más de las que Patrimonio obligaba– fueron almacenadas en este punto para su restauración y posterior reubicación en el complejo; una labor encomendada a seis pequeñas empresas que rehabilitan los elementos artesanalmente, incluso con técnicas desaparecidas.

El valor histórico de Canalejas, cuyo edificio más antiguo data de 1887 (Alcalá, 14), es una de las premisas fundamentales para OHL, la empresa gestora de las obras y propietaria de este almacén convertido en una suerte de cofre del tesoro. «Por vocación y por interés hemos querido conservar todas los elementos de valor para mostrarlos en el futuro», aseguró Francisco Meliá, representante de la compañía. El trabajo de la entidad en este sentido se ha centrado hasta ahora en recopilar y catalogar todas las piezas.

El deplorable estado en el que se encontraban los siete edificios dificultó la restauración. Castigados por el abandono y la irresponsabilidad patrimonial de los propietarios anteriores, apenas quedan evidencias de la historia primigenia del complejo. La adaptación del espacio a los usos sucesivos, de tipo comercial y bancario, sobre todo, arrasó con tales ornamentos. De hecho, solo se conservan de ese tiempo la fachada y los detalles del despacho ubicado en Alcalá con Sevilla.

La incredulidad coincidió entre todas las empresas –Talleres Iniesto, Artevisa, EDM, Grupsa, Amado Ramos y Teysa–, que dieron con mármoles disgregados, materiales de mala calidad y un maltrato sistémico. En paralelo a la labor metódica y orfebre de restauración, en el Parque Maquinaria de OHL se custodian todos los objetos rescatados. Con una inversión de cinco millones de euros, incluyendo la fachada, el catálogo de Patrimonio contaba en principio con 3.500 elementos a proteger, multiplicados por la empresa. Cubiertas, vidrieras, capiteles, cajas fuertes, farolas, verjas, mármoles o puertas de madera copan las estanterías de la nave hasta el techo.