El buen samaritano de Barajas
Dámaso Corrales, alias «Masi», taxista del Aeropuerto - GREMIAL

El buen samaritano de Barajas

La generosidad de un taxista permite a un bilbaino que había perdido la documentación y el billete volar hasta México

madrid Actualizado:

Dámaso Corrales, «Masi», trabaja a diario en el aeropuerto madrileño. El pasado domingo, se olvidó de su condición de taxista y del tiempo que iba a perder, y actuó como un buen samaritano, ayudando a un ciudadano sin dinero, sin billete y sin documentación. Gracias a su interés y a su generosidad, el hombre pudo regresar a su ciudad sin perder el vuelo.

Ocurrió el pasado domingo 17. «Masi» estaba, como es habitual, en la T-1 con su vehículo, cuando vio a un viajero de unos 30 años caminando cabizbajo y con la cara desencajada por entre la fila de taxis. Le preguntó qué le pasaba, y el hombre, natural de Bilbao, le explicó que había olvidado en el asiento trasero de untaxi el billete de avión con destino a México, el pasaporte, su portátil y una importante suma de dinero. La compañía aérea le permitía volar con los datos de un mensaje de móvil, pero necesitaba un pasaporte.

El profesional del volante no lo dudó: comenzó a recaudar entre los demás taxistas de la zona, a razón de 5 euros por cabeza, el coste de la tramitación del pasaporte. Él mismo puso 30, y acompañó al viajero a la comisaría de la T-4, donde se expiden los pasaportes en el acto. Hasta le dio su bocadillo, para que recuperara fuerzas.

«Gestos como el de Masi son más habituales de lo que la gente piensa», señalan en la Asociación Gremial del Taxi, a la que pertenece este conductor. Tal vez gracias a ello, Madrid tiene esa fama de ciudad acogedora. .