El edil Javier Barbero durante un pleno
El edil Javier Barbero durante un pleno - MAYA BALANYÁ

Suspendido un policía de Carmena por hacer una crítica en un chat privado

Según el Ayuntamiento, la libertad de expresión no justifica hablar de «esquiroles y ratas»

Madrid Actualizado: Guardar
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Lo que en medios policiales se está dando a llamar «una caza de brujas» en el seno del Cuerpo por parte del Área de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid ha escrito un nuevo capítulo con la suspensión temporal a un agente por unos comentarios en un chat privado. El oficial afectado, adscrito a la Unidad Integral de Retiro, ha sido represaliado con diez días sin trabajo bajo el concepto de «grave desconsideración con los superiores, compañeros, subordinados o ciudadanos, en el ejercicio de sus funciones o cuando cause descrédito notorio a la institución policial». Se da la circunstancia de que, hace unos días, un juzgado archivó una causa similar, en la que un grupo de uniformados, también en un canal privado de conversaciones, vertían comentarios contra la alcaldesa, Manuela Carmena, y un compañero. Este ha perdido la demanda.

El nuevo caso se enmarca dentro del conflicto laboral del pasado verano por la «huelga de horas extra» en el Cuerpo, ante la falta de plantilla y durante la negociación del polémico convenio del Cuerpo. El expedientado formaba parte de un grupo de WhatsApp formado por quince policías de Madrid del sindicato CSIT-Unión Profesional, uno de los más representativos y muy crítico con la gestión del concejal del ramo, Javier Barbero. La conversación se produjo los días 21 y 22 de junio de 2018 en ese ámbito privado de mensajería instantánea, de acceso restringido. El oficial de Retiro publicó la lista de policías «que tenían nombrado servcio en las unidades de Centro Norte y Sur, Retiro, Salamanca y Chamberí los días 15 y 16 de junio». Es decir, aquellos que no se acogían a la «huelga».

En los mensajes escribió «Ratas no» y «¡Esquiroles no!». «Lo acompañaba de una rata rodeada de siluetas humanas y otros comentarios críticos por no secundar las medidas de presión en el conflicto colectivo». El oficial argumentó que lo hizo «porque circulaban por otros grupos y los copió y pegó, en un ambiente de reivindicación laboral y dentro de un grupo de sindicalìstas, todos policías, como manifestación de su libertad de expresión». La Unidad de Asuntos Internos, criticada por los sindicatos por estar «politizada», remitió a la Dirección General los pantallazos y se acordó abrirle expediente el 17 de septiembre, que le fue notificado al afectado el 1 de octubre.

A finales de enero, el instructor y jefe de Gestión Disciplinaria, Rafael Cañada de Fez, firmó la propuesta de resolución de suspensión de funciones durante diez días, que comenzó a hacerse efectiva esta semana. Lo más llamativo son los argumentos para sustentar la sanción. «El hecho de la difusión en un grupo de trabajo, compuesto por policías municipales del sindicato CSIT no le exime de su responsabilidad [...]. Llamarles ratas es innecesario y ofensivo, sin que tenga justificación que se realice en un ambiente y momento de conflicto colectivo». Y tilda de «falsa la libertad de expresión alegada por el inculpado», pues, a juicio del instructor, «no debe amparar las faltas de respeto, injurias y calumnias». El oficial llevará el caso a los tribunales.