Soles y galaxias comestibles

Soles y galaxias comestibles

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Comensales que acudieron a la presentación del menú para fin de año en el Hotel Palace

POR MARÍA ISABEL SERRANO

FOTO DE SAN BERNARDO

MADRID. ¿El universo tiene sabores? ¿Se atrevería a probar el de un eclipse? ¿O el de una galaxia, mismamente? Claro que a lo mejor prefiere paladear una corteza planetaria o una constelación con círculos cósmicos. Tranquilidad. Aquí nadie ha perdido el norte. O el sur. Todo depende de la brújula y de hacia donde apunten las agujas. De si nuestro paladar, nuestra curiosidad y nuestro bolsillo se atreven a comerse no ya el mundo, sino el universo. Estamos hablando del menú diseñado por el Hotel Palace para su próxima cena de Nochevieja, a 470 euros por comensal.

Ha sido elaborado por Mario Sandoval, estrella Michelín, que se traslada para la ocasión a las cocinas del Palace. Siete -cinco más aperitivo y postre- serán los platos a servir. El recorrido por los «Sabores del Universo» empieza por un sofisticado aperitivo: «Uva de la suerte rellena de crema de pistacho con migas ahumadas». Y tras probar otros sabores, una explosiva «Constelación de Mar: Osa Mayor de moluscos y frutos marinos», combinación de algas, berberecho, percebe y almeja cubiertos de gelatina que debe degustarse siguiendo las agujas del reloj y empezando por las seis y media.

Otro de los platos es la «Galaxia de morrillo de atún rojo sobre círculos cósmicos de nueces y salsa yuzu», en forma de espiral y tonos grises y rojizos. Tras el pescado, la carne. Se sirve una «Corteza planetaria de cordero lechal sobre tecla de uvas y migas crujientes de piñones», de apariencia rugosa y con el cordero servido en capas.

Entre los vinos, Chateau Lamothe 2003 Sauternes AOC y un Abel Mendoza Viura 2008 D.O. Rioja seguidos de un Licinia Crianza 2006 Vinos de Madrid y Brumas de Ayosa 2007 D.O. Valle de Güimar para el postre. El champán, un Laurent-Perrier Brut.

El escenario de esta gran gala que incluye cotillón será la cúpula del Palace, ubicación tradicional de la cena de fin de año. Contará con una iluminación festiva en tonos azul y plata. La decoración de espacios y mesas también estará inspirada en los planetas y en las estrellas «hasta conseguir crear una atmósfera de fiesta universal», señalan los responsables del hotel.