El silencio de la muerte en Oriente

JOSÉ CABRERA FORNEIRO
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Nunca antes como hoy, en un mundo global y aparentemente de bienestar como el que vivimos, se ha ignorado tanto al otro, sus costumbres, su vida y hasta su propia muerte. Nos extrañamos y sobresaltamos porque unos ciudadanos orientales hayan muerto sin violencia aparente y el resto de su familia haya convivido con sus cuerpos sin inmutarse, porque ignoramos que la muerte tiene distintos significados en cada cultura.

Hoy la cuarta parte por ejemplo de los suicidios del mundo se llevan a cabo en China, unos 300.000 al año, siendo las mujeres las que más se quitan la vida, justo al contrario que en occidente, también hoy como desde que Confucio impregnara la moral social de oriente, se considera el suicidio como un acto honorable y para nada cobarde en el contexto chino, y al menor atisbo de humillación, vergüenza o complicación social, el ciudadano oriental pone fin a su vida.

¿Qué pasó en San Martín de Valdeiglesias? ¿Problemas económicos familiares, nostalgia por desarraigo, vergüenza por alguna acción que ignoramos, sentimientos de humillación por algún fracaso, amenazas exteriores? No lo sabemos. Sólo después de los estudios de autopsia y toxicológicos podremos saber si fue una intoxicación accidental o voluntaria, alimenticia, medicamentosa, o por otro elemento, o fue un suicidio colectivo en el que no todos corrieron la misma suerte, o no opinaron lo mismo; pero lo que sí es impactante es el hecho de convivir con los familiares muertos hasta ser descubiertos, a la antigua manera de inmolarse con el marido fallecido, o quizás por la simple vergüenza de no haber seguido el mismo camino que ellos, o por qué no en una acción de dejarse morir por inanición, una opción que entre los ciudadanos orientales es muy estimada.

En cualquier caso estamos ante una lección que deberíamos aprender, y es la de las diferencias, no sólo en la vida, sino en su final. La muerte en oriente es silenciosa, discreta, sin aspavientos, todo lo contrario que en nuestra cultura mediterránea, todo un detalle.

Psiquiatra y

médico forense