Segundo intento, a cinco meses vista

Las estrategias de los partidos políticos se han fijado tras analizar los resultados del 25 de mayo, reforzando las zonas donde se perdieron votos

MADRID. SARA MEDIALDEA
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Los partidos políticos madrileños se dan, el próximo 26 de octubre, una segunda oportunidad. Llegan a las urnas tras cinco meses de precampaña durísima -comisión de investigación incluida- y con un equipaje muy concreto: el que les dejaron los madrileños tras votar el 25 de mayo. Del análisis de esos datos parten las estrategias de campaña: dónde recuperar votos o qué zonas cuidar porque son un vivero de apoyos.

El PP, por ejemplo, sacó una primera lección del 25-M: en las elecciones autonómicas, perdió apoyos en todos los distritos de la capital, incluso en los considerados «feudos», como Salamanca o Retiro. Segundo dato digno de mención: también los grandes municipios del sur le dieron la espalda. Ahí está el trabajo de fondo que deba realizar durante esta campaña la candidata popular a la Presidencia de la Comunidad, Esperanza Aguirre.

El PSOE cosechó un incremento de votos en mayo, que procurará ahora mantener, y que le afecte lo menos posible el escándalo generado en la Asamblea de Madrid a raíz de la marcha de dos diputados socialistas, que rompieron la disciplina de partido e impidieron al PSOE gobernar en la Comunidad en coalición con IU.Izquierda Unida se topó el 25 de mayo con unos resultados mejor de los esperados, que colocaron a la coalición como «llave» del gobierno. Repetirlos sería suficiente, aunque sus responsables confían incluso en incrementarlos levemente, a tenor de las encuestas publicadas hasta la fecha.

EvoluciónLa evolución del voto desde el año 1991 hasta 2003 ha sido muy distinta en las diferentes formaciones políticas. En el caso de los populares, pasaron de un 43 por ciento de los votos y 47 escaños en 1991, a un 46,6 por ciento de apoyos y 55 escaños en mayo. En los comicios de 1995 y 1999, su porcentaje de sufragios llegó al 50,9 y al 51 por ciento, respectivamente.

En el PSOE, las elecciones de 1991 les dejaron un 37 por ciento de apoyos y 41 escaños. Los siguientes comicios, en 1995, este partido sufrió un gran batacazo: cae hasta el 29,7 por ciento de votos -32 escaños-. La recuperación comenzó en 1999, año en que consiguieron situarse en un 37,4 por ciento de apoyos y 39 escaños. En mayo de 2003, el incremento fue aún mayor: hasta el 39,9 por ciento de sufragios, y 47 diputados regionales. Mantener esta ascensión, o al menos los resultados de mayo, y evitar que la crisis que paralizó la Asamblea se la «cobren» los madrileños en votos es ahora su objetivo prioritario.IU ha sobrevivido, en los últimos cuatro comicios, a cambios de tendencias tan bruscos que es difícil sacar conclusiones. En 1991, tenían un 12,2 por ciento de apoyos, y 13 escaños en la Asamblea madrileña. En 1995, subieron hasta el 16 por ciento de sufragios, pero en 1999, redujeron esta cifra a menos de la mitad: 7,6 por ciento fue el porcentaje que obtuvieron en el recuento.

En mayo de 2003, se mantuvieron en ese 7,6 por ciento. Las perspectivas que tienen para el 26-O son las de mantenerse. La posición que obtendrían les permitiría situarse en una situación de privilegio y, muy probablemente, tomar parte en el gobierno de la Comunidad de Madrid.Los resultados de las elecciones del 25 de mayo, que ahora se repiten tras la crisis de la Asamblea, son vitales a la hora de entender las estrategias electorales de los partidos políticos. Cada formación saca sus propias conclusiones de la lectura de los datos, aunque hay interpretaciones que saltan a la vista.

En Madrid capital, sin ir más lejos, el análisis de los resultados permite comprender que la candidatura popular para la Comunidad de Madrid perdió votos en todos los distritos. La bajada fue de hasta un 8,8 por ciento en algunas zonas, como el distrito Centro, siempre comparando con el año 1999. Otras áreas tradicionalmente viveros de votos para el PP, como Retiro, reprodujeron descensos de votos por encima del 7 por ciento.Aunque resultó ser el partido más votado, el descenso de votos también se registró en otros distritos como Chamartín, Chamberí, Moncloa-Aravaca o Salamanca.

La capitalPor su parte, la candidatura regional del PSOE registró una subida porcentual de votos en todos los distritos, especialmente marcada en Chamberí, Latina y Retiro, donde fue superior al 5 por ciento.