Residuos acumulados en el campus de la Complutense tras la celebración de San Cemento
Residuos acumulados en el campus de la Complutense tras la celebración de San Cemento - Maya Balanya

San Cemento: patrón de la basura y el alcohol en el campus de la Complutense

La última edición del macrobotellón dejó 115 metros cúbicos de residuos. El rector electo se compromete a conventir la fiesta en una «actividad lúdica»

MADRIDActualizado:

Un año más, San Cemento se ha convertido en la fiesta de la basura. Los servicios de limpieza han recogido 115 metros cúbicos de residuo y basura en el campus de Ciudad Universitaria tras la celebración el jueves de la polémica fiesta en honor al patrón de arquitectura. La cantidad, aunque alarmante, ha descendido considerablemente con respecto al volumen generado el año pasado: 300 toneladas.

Como es habitual con la recta final del periodo de clases presenciales, tuvo lugar este macrobotellón en los jardines de Ciudad Universitaria. Ni las fuertes rachas de viento frenaron los ánimos de fiesta de los estudiantes, que se concentraron en el campus universitario botellas en mano. Como consecuencia de la celebración, las áreas verdes del complejo complutense amanecieron inundadas de bolsas, botellas, vasos y demás residuos, una estampa habitual de este festejo.

Fuentes de la institución han explicado que se han recogido unos 115 metros cúbicos de basura y que unos 35 operarios de la contrata de limpieza de la Complutense han estado trabajando desde las 06.00 hasta las 14.00 horas. Por su parte, el Consistorio ha destinado un camión de recogida y 120 contenedores. Además, el Servicio de Limpieza Urgente (Selur) destinó una barredora y dos baldeadoras.

El rector electo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Joaquín Goyache, definió San Cemento como «un problema serio», y se comprometió a mejorar la organización y seguridad del evento. Además, apuesta por convertir San Cemento en «una actividad lúdica, con la colaboración de los estudiantes, con la colaboración del Ayuntamiento, y que tenga las medidas higiénicas y sanitarias y de recogida de residuos adecuadas».

Tras una rueda de prensa en la que fueron presentados, ayer, los cursos de verano de la UCM, Goyache admitió a los medios que «no se puede evitar» la fiesta, ya que «no se puede poner puertas al campo» y la única opción sería «cerrar el campus», pero sí cree que «se puede organizar mejor, implicando a los estudiantes», para evitar que San Cemento sea «un mero botellón».

A este problema se une, apuntó Goyache, que suele haber «menores consumiendo alcohol» en el campus.