La mayoría de las prostitutas que ejercen en la Casa de Campo son extranjeras

Cae una red rumana que traía mujeres para prostituirlas en la Casa de Campo

La historia se repite. La Policía ha desmantelado una red de rumanos que traía a España de forma ilegal a compatriotas bajo la promesa de un trabajo en la hostelería. Pero su destino estaba en la calle: las obligaban, a golpes y amenazando a su familia, a ejercer la prostitución en la Casa de Campo.

E. M.
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MADRID. La denuncia de una mujer de nacionalidad rumana, que consiguió escapar tras ser obligada por varios compatriotas a ejercer la prostitución en la Casa de Campo, puso a los agentes de las unidades contra las redes de inmigración y falsificación del Cuerpo Nacional de Policía en la pista de lo que estaba ocurriendo. Seis meses de investigación después, los agentes han desarticulado una red de ciudadanos procedentes de Rumanía dedicados al tráfico de mujeres y su explotación sexual.

La denunciante acusó a Florica V. y a su mujer, Elena Petronella G., ambos de nacionalidad rumana, como las personas que la trasladaron desde su país a España, prometiéndoles un contrato de trabajo en el sector de la hostelería. Pero una vez llegó al país, fue sometida a agresiones físicas y amenazada con hacer daño a su familia en Rumanía si no accedía a prostituirse en la Casa de Campo.

Durante el tiempo que transcurrió desde su llegada a Madrid hasta que acudió a la Policía, la mujer vivió en dos pisos diferentes, en la calle Camarena 220 y en el Camino Viejo de Leganés 217.

Más denuncias

A su denuncia se unieron las de otras dos mujeres rumanas que manifestaron haber sido captadas en su país por dos individuos llamados Florin y Tudor, que les ofreció trabajo en un restaurante español y gestionarles el permiso de residencia.

Pero una vez en España, su destino fue un piso de Parla, en el que residían otras seis mujeres que ejercían la prostitución también en la Casa de Campo, a lo que ellas también fueron obligadas. La denuncia se repitió poco después por parte de otras dos mujeres. Como consecuencia de estas denuncias y de las investigaciones posteriores, resultaron detenidos Florica C., Sandu P, y Rada M, los tres naturales de Rumanía.

En los registros realizados en los domicilios que utilizaban para albergar a las mujeres -en Parla y Guadalajara-, fueron incautados diversos documentos de la República de Rumanía, copias de contratos de trabajo, armas blancas y 1.205 euros. La investigación continúa abierta, por lo que no se descarta que se produzcan nuevas detenciones.