«Rosencrantz y Guildenstern han muerto», un reto para dos actores

MADRID. Carlos Galindo
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La Compañía Nuevo Repertorio, dirigida por Cristina Rota, y en una producción del Centro de Nuevos Creadores, presentará desde el próximo día 30 hasta el 22 de abril la obra de Tom Stoppard «Rosencrantz y Guildenstern han muerto», una producción teatral que refleja «el despliegue lúdico y rico en artificios teatrales que propone Stoppard para llegar a cuestiones urgentes: el ser humano como víctima, alineación y dependencia, la relatividad de lo ético y el compromiso social del artista», según comentó Cristina Rota durante la presentación de esta espectáculo que saca a la compañía de su sede de la Sala Mirador.

Según la directora, el propósito de la Compañía Nuevo Repertorio cuando se escogió esta obra era «poder seguir lo más fielmente posible las instrucciones que Stoppard da sobre la misma».

«Ros» y «Guil», los protagonistas (a los que dan vida Juan Diego Botto y Ernesto Alterio, dos jóvenes actores que reconocen que es un reto para ellos interpretar a estos dos personajes) son marginados, una marginación que se convierte en un problema colectivo. Lo opuesto y lo positivo no es la «integración» de estos marginados en la trampa del sistema, sino poder escapar de la trama. Una transformación radical con la única herramienta posible: la revolución.

La obra sitúa a Ros y Guil en el espacio muerto entre las bambalinas de un teatro durante la representación de «Hamlet». Los protagonistas de la obra son dos personajes secundarios (igual que en Shakespeare) que esperan su turno para salir a escena. Ros y Guil, conscientes de estar encerrados dentro de una trama que les es ajena, alivian el desconcierto y la ansiedad que les provoca su ignorancia con juegos de azar e interrogatorios, mientras van siendo arrollados e involucrados por los otros personajes dentro de la obra de «Hamlet», que van recibiendo las directrices a seguir del Actor. La angustia crece cuando se dan cuenta de que no encuentran la salida para escapar y ser libres.

El CNC busca en sus proyectos la integración de jóvenes creadores con profesionales de las artes escénicas y lleva a cabo sus producciones en estrecha colaboración con las actividades docentes que se desarrollan en la Escuela de Cristina Rota, convirtiéndose en el elemento principal de difusión del centro.

De esta manera, la elección de «Rosencrantz y Guildenstern han muerto» ha nacido del deseo de ser fieles al concepto de llevar a cabo un teatro movilizador, lúdico, que sea revelador de los conflictos sobre la existencia y del contexto social en el que el hombre debe luchar por sus deseos.