Equipos de Emergencias trabajan, ayer, frente al edificio - Comunidad

Rogelio y Olimpia, la separación que terminó con una familia abrasada

El hombre se roció con un bidón de gasolina tras conocer las intenciones de su mujer y provocó lesiones en su hijo, que continúa en estado crítico

MADRIDActualizado:

El municipio madrileño de Móstoles se tiñó ayer de negro al ser testigo de un trágico suceso. A media mañana, varios coches del Summa, además de cuatro dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid, se encontraban frente a la calle de Las Palmas. De las ventanas del cuarto piso, en el número 18, asomaba una gran humareda y se veía el resplandor de las llamas que se propagaban por la cocina y la entrada de la vivienda. «¡Fuego, fuego!», gritó, alarmada, una de las vecinas frente al balcón del piso en llamas.

Un hombre, de 61 años, se quemó a lo bonzo tras conocer que su mujer, de 54 años, quería separarse. En el suceso, en el que Rogelio se roció todo el cuerpo con una garrafa de gasolina –hecho que provocó una pequeña explosión en el interior de la vivienda–, resultaron también heridos su mujer y su hijo al intentar sofocar las llamas del cuerpo del hombre, según las primeras hipótesis que maneja la Policía.

Rogelio, Olimpia y su vástago fueron trasladados de inmediato a distintos hospitales. Él, con quemaduras de tercer grado en el 90% del cuerpo; ella, de segundo grado en el 25%. Nada pudieron hacer los médicos de la Unidad de Quemados del Hospital de Getafe por salvar la vida del hombre quien falleció al poco de ser ingresado. La mujer se encontraba estable, dentro de la gravedad, y la mantenían en la Unidad de Grandes Quemados del mismo centro sanitario. Por su parte, su hijo, de 29 años, fue trasladado intubado a La Paz en estado muy grave, ya que las llamas le provocaron lesiones de segundo grado en el 70% del organismo. Al cierre de esta edición, su estado era «crítico».

En la vivienda se encontraba también la hija mayor del matrimonio, que resultó ilesa y pudo salir por su propio pie, ya que estaba en otra habitación en el momento de la discusión.

«La piel de chico se caía a tiras»

«La piel del chico se estaba cayendo a tiras cuando lo sacaron los Bomberos», exclamaron los vecinos, horrorizados. «Tenía todo el cuerpo negro por las llamas».

Rogelio llegó a Madrid acompañado de Olimpia hace más de 20 años procedentes de un pueblo gallego. Los residentes en la zona destacaban que las discusiones en la vivienda eran «muy frecuentes». De hecho, siempre según su versión, la Policía había acudido ya al inmueble en alguna ocasión. «Él tenía un carácter muy complicado», relataban a ABC. «La hija animaba a la madre a que le denunciara». Sin embargo, Olimpia nunca lo hizo y no tuvo tiempo a materializar la separación de la que ayer hizo partícipe a su marido. Él actuó antes de que se produjese. Ella se quedó viuda. Ahora, la Brigada de Policía Judicial investiga el móvil de lo ocurido para saber si todo obedece a un episodio de violencia de género o el autor pretendía solo acabar con su vida, olvidando que ponía en riesgo la de los demás.

El fallecido hombre fue el último en salir de la vivienda, mientras los Bomberos trataban de sofocar las llamas. Para el rescate, los efectivos se situaron en la parte delantera del edificio y colocaron en la trasera una escala por si había que evacuar a la familia, aunque no hizo falta.