Ola de robos en vestuarios de clubes del fútbol modesto

Varios equipos han sido desvalijados en el último mes durante sus partidos o entrenamientos. Los ladrones actúan de forma planificada

MADRID Actualizado: Guardar
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La inquietud reina en el fútbol modesto madrileño porque los vestuarios de varios equipos han sido desvalijados en instalaciones deportivas que cada fin de semana acogen cientos de partidos de todas las categorías. La alarma se ha disparado en el último mes después de que entidades como la ED Moratalaz o el CD San Roque denunciaran el robo de carteras y dispositivos electrónicos de sus jugadores mientras disputaban sus encuentros. «Por desgracia, los robos se han puesto de moda. Entrar en un vestuario es muy goloso para los 'cacos', porque ya no es como antes, cuando los chavales llevaban solo unas monedas. Ahora es raro el chico que no va a los partidos con móvil», asegura Rafael Romero, presidente del Celtic Castilla, otro de los equipos que ha sufrido el asalto de su caseta.

Romero reclama más seguridad y recuerda a ABC la desagradable experiencia que le tocó vivir a su equipo de Primera regional, aunque en este caso el robo se produjo en un entrenamiento.Ocurrió en el Polideportivo Vicente del Bosque a finales de enero. «Lo tenían todo preparado. Dejaron sobrepuesta la reja de una ventana para que los chicos no notaran nada raro al cambiarse y por ahí accedieron al vestuario. En la cerradura de la puerta pusieron silicona para no ser sorprendidos. Se llevaron objetos de valor de los chavales; ver sus caras tras el robo fue un poema».

2.000 euros con una tarjeta

Pero no solo en la capital. Vestuarios de instalaciones de otros municipios de la Comunidad también han sido vaciados últimamente. La ED Moratalaz denunció que su equipo juvenil fue desvalijado el pasado mes en La Canaleja (Alcorcón) mientras disputaba un partido, al igual que la expedición del CD San Roque, conjunto de Preferente, en su desplazamiento a la Ciudad Deportiva de Valdelasfuentes, en Alcobendas. «Es indignante que esto suceda en unas instalaciones municipales, ‘controladas’ en todo momento por personal. Móviles, carteras, gafas de sol… Un desfalco monumental, a pesar incluso de cobrarnos diez euros por darnos llave y vestuario… De vergüenza», denunció el club de Barajas a través de sus redes sociales.

En este caso, el «palo» resultó aún más doloroso porque los ladrones sustrajeron 2.000 euros de la cuenta bancaria de un jugador utilizando la tarjeta que le quitaron de la cartera. «No creemos que los robos hayan aumentado de manera significativa, lo que sí ha cambiado es el foco porque antes se centraban más en los árbitros. Se presentaban chavales y decían que eran los árbitros del siguiente partido para poder acceder a la caseta arbitral. Sabían que allí habría, casi seguro, un teléfono móvil y un Ipad para cumplimentar el acta del encuentro que se estaba jugando. Advertimos a los clubes y se tomaron las medidas oportunas», explican a ABC fuentes de la Federación Madrileña de Fútbol (RFFM).

Rafael Romero reconoce que este tipo de robos no son algo nuevo en el fútbol, pero destaca la extraña sucesión de casos ocurridos en el último mes. De hecho, la pasada temporada, el presidente del Celtic Castilla, un club que tiene 15 equipos en su organigrama, ya tuvo que consolar a los jugadores del cadete. «Los padres nos reclaman a nosotros, pero el club no puede hacer nada. Si en la instalación te dicen que no hay ningún seguro vinculado con ese tipo de robo, poco podemos hacer, solo sentirlo y pedir disculpas», se lamenta. El dirigente se ha dirigido a la Federación Madrileña para trasladar su preocupación: «Me dijeron, y lo entiendo, que tampoco pueden hacer mucho, pero cuando vives uno de estos robos te sientes indefenso».

«La mayoría de los campos son municipales y la RFFM no tiene competencias. En nuestros campos federativos (Ernesto Cotorruelo, García de la Mata y Valdebernardo) no se ha producido ningún robo», recuerda la RFFM.

Pero los robos continúan y el CD Los Yébenes San Bruno se unió el pasado fin de semana a la lista de equipos visitados por los «cacos». La caseta de uno de sus equipos juveniles fue asaltada en las instalaciones del Madrid Río, «desapareciendo» nueve móviles y dinero después de que los ladrones forzaran los candados y las puertas para acceder al vestuario. «Esto no puede continuar así», reclama Romero.