Operarios de Selur limpian la acera sobra la que cayeron los cuerpos
Operarios de Selur limpian la acera sobra la que cayeron los cuerpos - ISABEL PERMUY

«Oí una riña, me asomé al balcón y vi a una mujer tirar a una cría al vacío y luego saltar»

La madre de la pequeña «tiene muchos problemas», a decir de los vecinos. La noticia conmocionó el distrito de Tetuán

MADRID Actualizado: Guardar
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El distrito de Tetuán se sobresaltó ayer cuando apenas se acababa de desperezar y comenzaba su rutina diaria. Fue al filo de las diez y media de la mañana cuando un estruendo proseguido de otro mayor conmocionó a los residentes de la calle de la Infanta Mercedes esquina a General Margallo. Asustados, algunos corrieron a asomarse a las ventanas y otros salieron de los comercios y cafeterías a toda prisa. No sabían qué sucedía.

La escena era terrible. A la altura del número 73 una niña de dos años había caído al vacío desde un segundo piso por el balcón, seguida de su madre, de 44. La última se golpeó contra un coche aparcado justo debajo, lo que amortiguó parte del impacto. Ambas acabaron estrellándose contra la acera. La noticia les estremeció.

«La pequeña lloraba sin cesar. Tenía una brecha en la cabeza y estaba llena de sangre. Su madre estaba inconsciente», indicaba una joven que vio el resultado final cuando iba al gimnasio.

Varias personas aseguraron que presenciaron cómo la mujer, española, arrojaba primero a su hija y luego se tiraba ella. «Vi la sucesión de cuerpos caer desde mi ventanal», explicaba la encargada de una tienda. Otra vecina residente en la misma finca que las heridas (número 15 de García Margallo) subrayaba que ella salió a su terraza al oír gritos procedentes de ese piso. Era una pelea y lo que contempló la dejó helada, en alusión a cómo actuó su vecina.

«Déjame en paz; estoy harto»

Madre e hija resultaron heridas de gravedad a causa de los traumatismos craneoencefálicos que sufrieron, además de otro facial la menor, explicó un portavoz de Emergencias Madrid. Los sanitarios del Samur-Protección Civil las trasladaron hasta el Hospital de La Paz y el Niño Jesús, respectivamente.

Ahora las investigaciones policiales se centran en averiguar qué fue lo que llevó a esa mujer a obrar de ese modo y si todo ocurrió como indicaron los testigos. Por lo pronto, fue detenida por tentativa de homicidio y permanece en la UCI con custodia policial.

«La chica estaba en tratamiento. Padecía depresiones severas. Vivía con su madre y con la niña», precisaban algunos. Un vecino del edificio decía que la supuesta parricida se marchó hace años a Tarragona pero regresó al hogar materno por sus trastornos. «Debía tener problemas con su pareja. Ayer discutieron, quizá por la custodia», decía otra. «Yo oí a un hombre decir: ¡Déjame en paz. Estoy harto!». Luego, los brutales impactos. El tiempo y las investigaciones dirán qué ocurrió y que pasó por su cabeza .