Una imagen del actual estado de las instalaciones de lo que iba a ser el centro acuático de Madrid 2020
Una imagen del actual estado de las instalaciones de lo que iba a ser el centro acuático de Madrid 2020 - EFE
Natación

El reto de convertir un esqueleto de hormigón abandonado en un moderno centro acuático

La Federación de natación y el Ayuntamiento quieren impulsar un proyecto para resucitar el proyecto acuático de Madrid 2020

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Apocos metros del imponente Wanda Metropolitano, orgullo arquitectónico de la ciudad de Madrid, emerge un esqueleto de hormigón que recuerda a los peores años de la crisis. Son los restos de lo que debía haber sido el epicentro de la natación en los fallidos Juegos de Madrid 2020. Un proyecto que quedó varado hace ya nueve años y que podría resucitarse ahora si las negociaciones entre la Federación de Natación (RFEN) y el Ayuntamiento llegan a buen puerto.

El proyecto actual, impulsado por Fernando Carpena –presidente de la natación española–, está muy alejado del original y nada tiene que ver con las grandes construcciones deportivas que luego apenas tienen uso. De hecho, lo que ha seducido al actual equipo de gobierno de la ciudad ha sido el giro austero y centrado en la actividad social que el dirigente ha puesto sobre la mesa. «La disponibilidad del Ayuntamiento es clara y en las reuniones con el resto de los grupos políticos todos han visto el proyecto como algo atractivo, que mejoraría las infraestructuras de la ciudad», explicó Carpena en un encuentro organizado por la agencia EFE.

De los 50.000 metros cuadrados dedicados inicialmente a esta infraestructura en el plan olímpico de Madrid 2020, solo algo menos de la mitad entrarían en el nuevo plan ideado por la RFEN. «Lo que queremos rehabilitar es el edificio que alberga las dos piscinas cubiertas y que contaría con un graderío fijo de 1.900 personas ampliable hasta las 4.500 localidades si hiciera falta para algún gran campeonato. Además, se dotaría al edificio de todos los servicios necesarios para su uso por parte de los ciudadanos.Una inversión que estaría cercana a los 30 millones de euros para una instalación que, si se hiciera totalmente nueva, costaría alrededor de 90», explicó Quim Pujol, arquitecto y presidente de la Comisión de Instalaciones de la Federación Internacional de Natación (FINA).

Él ha sido el encargado de llevar a cabo el estudio del nuevo proyecto, cuyo coste sería financiado con dinero público y privado, según confirmaron a ABC fuentes de la negociación. El plazo de duración de las obras sería de un máximo de 24 meses desde que se diera luz verde. El funcionamiento anual del centro supondría un desembolso de cuatro millones, fácilmente sufragados con el abono de 8.000 personas, sin contar los posibles ingresos adicionales si se llega a acuerdos con el Consejo Superior de Deportes o si se alberga un gran campeonato.

El Atlético, a la espera

La poca oferta de instalaciones acuáticas cubiertas en Madrid ha seducido al Ayuntamiento, que ha visto en el nuevo proyecto una forma de impulsar el deporte saludable entre los ciudadanos. Ése sería el uso principal de la instalación, que también acogería grupo de tecnificación del Centro de Alto Rendimiento de Madrid y permitiría a la RFEN optar a organizar competiciones como las «World Swimming Series».

Junto a lo que sería el nuevo centro acuático quedarían otros 28.000 metros cuadrados de hormigón a los que el Ayuntamiento también quiere dar vida. En ese caso, los responsables han hablado con diferentes actores que podrían estar interesados en su rehabilitación y uso. Entre ellos, el Atlético de Madrid, dueño del Wanda Metropolitano, que podría utilizar parte de ese edificio para construtir una residencia de futbolistas.

Además, se está estudiando la creación de una zona comercial y un hotel de cinco estrellas que complementaría el desarrollo en esa zona. La inversión prevista para dar revitalizar esa parte de la infraestructura estaría cercana a los 50 millones de euros, de los que una parte saldrían de las arcas del Atlético –si finalmente opta por ser parte del proyecto– y el resto de la iniciativa privada. «El Centro Acuático primero albergó el sueño olímpico y ahora alberga los sueños de los deportes acuáticos españoles y en esta ocasión estoy convencido de que se convertirá en realidad», concluyó Carpena.