Un récord mundial de mucho peso

No todos los días un paseante puede toparse con tres elefantes zampando sin descanso junto a la calle de Alcalá. Pero ayer era especial: Susy, Bully y Jenny, tres de los paquidermos del prestigioso Circo Mundial, aspiraban a entrar en el Libro Guinness de los Récords. Y lo consiguieron

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TEXTO: MARIO DÍAZ FOTO: JAIME GARCÍA

MADRID. La sola presencia de una inmensa bandeja rebosante de fruta y verdura a la puerta de la Plaza de Las Ventas un día cualquiera llama la atención y, ayer por la mañana, no fue una excepción. «¿La regalan?», preguntaron varios viandantes. Nada de eso, a no ser que peses cuatro toneladas y te sirvas de una trompa para hacer llegar a la boca tantísima comida. Esos 500 kilos de plátanos, lechugas, coles o manzanas estaban destinados a tres elefantes dispuestos a entrar en el Libro Guinness de los Récords.

Los tres protagonistas del atracón son también uno de los principales reclamos del Circo Mundial, considerado el mejor de España y el sexto del mundo. Hasta el día 12 se encuentra actuando junto a Las Ventas y, estos días, el circo decidió batir un récord fijado por un trío de paquidermos de Boston: comerse 375 kilos de frutas y verduras. El circo ya aportaba los animales, unas moles de 3.500 a 4.000 kilos por cabeza, y el mercado municipal de Las Ventas aceptó el órdago: entregarían la media tonelada de alimentos.

Con los animales y la fruta lista, a esta ensalada sólo le quedaba un ingrediente: el público. La curiosidad atrajo a decenas de viandantes que pasaban ayer a mediodía por las inmediaciones, y 50 niños de entre 7 y 8 años del colegio Miguel Blasco Vilatela tampoco se lo quisieron perder. Con un número de acróbatas y payasos comenzó el espectáculo, aunque los chavales no empezaron a disfrutar hasta que vieron asomarse a los tres inmensos animales: Susy, Bully y Jenny, los dos primeros asiáticos, y el último, africano. «¡Ya vienen!», gritaron cuando les vieron avanzar lentamente. «¡Vaya huellas!», exclamaron después fijándose en el rastro que iban dejando hasta que se situaron frente a la mesa de la comida. Y comenzó el banquete.

Cada elefante come diariamente unos 100 kilos entre alfalfa, heno y fruta, explicó el circo. Ayer tocaban a casi 170, aunque los tres paquidermos elegidos son los más jóvenes y fuertes de los siete del circo: tienen entre 24 y 30 años, y suelen vivir entre 80 y 90.

«Es un atracón, sí, pero cuando vean que no pueden más pararán; quizá necesiten un poco de bicarbonato para la digestión», bromeaba José María González, director del circo, al que ha dedicado gran parte de sus 46 años en la profesión. González destacaba que la vida del espectáculo beneficia a los elefantes y hasta les alarga la vida: «Hacen los mismos ejercicios que si estuvieran en libertad, se les trata muy bien y esta actividad les mantiene más cómodos y contentos, como me han dicho todos los grandes domadores».

Susy, Bully y Jenny, a los que no les faltaba ni babero, comenzaron comiendo a dos carrillos: mientras mascaban iban buscando con la trompa nuevos alimentos, y los empleados del circo también les acercaban frutas y verduras a la boca. «Parece que las naranjas no les gustan mucho», comentaba una señora que al instante también se animó a darles de comer. Minutos después, muchos de los curiosos también les daban alimentos y hasta se atrevían a acariciarles las trompas.

Pocos niños del colegio se animaron, quizá porque apenas podían ver el almuerzo con tantos curiosos. Jordan, que nunca había visto un elefante, fue de los afortunados: «Le acerqué la manzana y la absorbió muy rápido», comentaba alborozado. Giovanni y Jessica, hijos de algunos de los 210 empleados del circo, les daban de comer con soltura, sobre todo al dúo asiático: «No hacen nada, pero el africano puede tener un pronto», explicó su madre.

Saciados tras 475 kilos

Casi tres cuartos de hora después, los elefantes se saciaron. Aún quedaba algo de fruta y verdura sobre la mesa: 25 kilos en total, según afirmaron los responsables del circo. El récord se había batido, pero para que conste en el Libro Guinness el propietario del mercado de Las Ventas, que ejercía de testigo, deberá comunicárselo por carta.

Horas después de acabar su atracón, el trío se unió a los otros cuatro elefantes del Circo Mundial y saltaron a la pista. Hoy y mañana (12.00, 16.15 y 19.30 horas) volverán a hacerlo: no pueden fallar, son los más esperados. «Junto a los payasos son los protagonistas número uno; sin ellos el circo estaría descafeinado», concluye el director.