Ruiz-Gallardón con Esperanza Aguirre tras la firma del convenio

El recibo del agua de los madrileños lo fijará la Comunidad, y no el alcalde, desde 2007

El convenio firmado ayer entre Aguirre y Ruiz-Gallardón permite al Canal de Isabel II gestionar un volumen de agua reciclada equivalente al embalse de Valmayor

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S. MEDIALDEA / A. GARCÍA MORENO

MADRID. La presidenta regional, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, firmaron ayer el convenio por el que el Canal de Isabel II se hará cargo, además del abastecimiento de agua a la ciudad, como viene ocurriendo, del sistema de saneamiento (red de alcantarillado) y gestión de las depuradoras. El primer efecto práctico de la medida será que los recibos de agua de los madrileños dependerán, desde 2007, del Canal de Isabel II, lo que podría traducirse en una «ligera» subida de éstos.

Se trata del primer gran acuerdo entre las dos Administraciones, según coincidieron en señalar ayer Gallardón y Aguirre, cuyos grandes beneficiarios serán, en palabras del regidor de la ciudad, los ciudadanos madrileños «de hoy y los de las generaciones futuras, a quienes se les va a legar un modelo sostenible que no va a poner en riesgo la continuidad de nuestro crecimiento».

El acuerdo tiene una vigencia de 25 años y, mediante él, el Ayuntamiento mantendrá la titularidad de las instalaciones municipales como las ocho grandes depuradoras de Madrid (Las Rejas, Valdebebas, Sur Oriental, Sur Butarque, La China, Viveros y la Gavia), y el Canal de Isabel II se hará cargo de su gestión. Estas instalaciones permitirán tratar anualmente 620 millones de metros cúbicos de aguas residuales y darán servicio a 3,8 millones de habitantes. El Canal también asumirá el mantenimiento de los casi 4.000 kilómetros de red de alcantarillado y su ampliación a los nuevos desarrollos urbanísticos que están previstos en la capital.

Contrapartidas

En contrapartida, el Canal de Isabel II abonará 700 millones de euros al Ayuntamiento y se compromete a invertir otros 614 millones en esos 25 años para la mejora y ampliación tanto de las depuradoras (158 millones de euros) como de la red de saneamiento (455 millones de euros). Además, a lo largo del próximo año, el Canal seguirá con las actuaciones ya planificadas por el Ayuntamiento, como la construcción de nuevos colectores y la mejora y extensión del alcantarillado. El acuerdo permitirá al Ayuntamiento mantener la gestión del río Manzanares.

Tanto el alcalde de Madrid como la presidenta de la Comunidad coincidieron en señalar que, en el momento actual de sequía que afecta a la región, el acuerdo supone un paso muy importante para la mejora de los recursos hídricos. Aguirre recordó que hace nueve meses los embalses de la región estaban al cien por cien de su capacidad. «Ha bastado que no llueva en ocho meses para que estemos ahora en alerta cero y posiblemente -dijo- a punto de declarar la alerta 1, donde se prohíben los riegos de calles, llenados de piscinas y otro tipo de riegos».

La presidenta de la Comunidad resaltó que, como consecuencia de este acuerdo, el Canal de Isabel II, órgano adscrito a la Comunidad, tendrá el ciclo integral del agua no sólo en la ciudad de Madrid, sino en toda la región. Con este convenio, dijo, se reutilizarán 70 hectómetros cúbicos de agua reciclada que sumados a los otros 40 del «Plan Dpura» suponen 110 hectómetros cúbicos que pueden ser utilizados para riego y usos industriales. Una cantidad, añadió, que equivale a la captación del embalse de Valmayor, el segundo más grande de la región.

Aguirre recordó que el presidente del Gobierno le garantizó en su última entrevista el abastecimiento de agua a Madrid.

Reflejo en el recibo

Lo fijará el Canal

El recibo del agua de los madrileños lo fijará, a partir de 2007, el Canal de Isabel II. Esto no tendría mayor trascendencia si no fuera porque, hasta la fecha, en Madrid capital se pagaba algo menos que en el resto de la Comunidad: alrededor de 6 euros al año. A raíz del convenio firmado ayer, la tasa de saneamiento, que hasta ahora fija el Ayuntamiento, la señalará desde 2007 el propio Canal.

La subida no podrá ser nunca, por ley, superior al coste del servicio. Los madrileños ya abonarán, en 2006, algo más en sus recibos porque el Ayuntamiento anunció que subiría la tasa de saneamiento para amortizar las inversiones realizadas. Esa subida rondará, por término medio, los 90 céntimos de euro por recibo y mes, según el área municipal de Hacienda.

Inversiones

Revertirán en el Ayuntamiento

Otra de las consecuencias de la firma de este convenio radica en las inversiones: la Comunidad se compromete a aportar 615 millones de euros en las depuradoras -para mantenerlas y mejorarlas-. Cuando se cumpla el año 25 de convenio, las depuradoras revertirán en el Ayuntamiento en perfecto estado -y con tanques nuevos o colectores renovados-, pero no las nuevas que construya el Canal.

Las prioridades de inversiones las fijará el Gobierno local en un anexo del convenio que se firme, mientras que «si hay que hacer inversiones por encima de ese dinero, de mutuo acuerdo, el Ayuntamiento, cuando cese el convenio, compensará al Canal lo que falte por amortizar», explicó Bravo.

Prohibido privatizarse

Durante la duración del acuerdo

Aún hay más: el convenio recoge una cláusula por la cual el Canal de Isabel II no podrá privatizarse en los 25 años de duración del acuerdo. Si lo hiciera, el Gobierno municipal tendría la opción de rescatar sus depuradoras y la gestión del agua en Madrid.

La clave de la operación es la forma de pago: los 700 millones de euros por la explotación de las depuradoras los recibirá el Ayuntamiento en los tres primeros años del convenio, 400 el primer ejercicio y trescientos entre los otros dos.

El anuncio del concurso

Un «empujón» a la negociación

Cuando el Gobierno local anunció que sacaría a concurso público la explotación de las depuradoras por 25 años, posiblemente forzó la toma de una decision por parte del Canal. Asegura el edil de Hacienda que no iban «de farol»: habían consultado a empresas del sector sobre la viabilidad de la operación. Justifican haber acudido a una entidad pública y no al mercado por «el aval y la credibilidad del Canal en la gestión del agua en Madrid».