ÓSCAR DEL POZO  Dos figuras de la muerte con guadañas y un agente colgado abrieron, ayer, la marcha festiva
ÓSCAR DEL POZO Dos figuras de la muerte con guadañas y un agente colgado abrieron, ayer, la marcha festiva

Protesta a ritmo de charanga

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M. J. ÁLVAREZ

MADRID. Una charanga compuesta por medio millar de agentes de movilidad recorrió ayer el centro de Madrid para exigir que se abra la mesa de negociación con el Ayuntamiento. Reivindican, entre otras cuestiones, el aumento de la plantilla actual de 700 hasta los 1.200 para cubrir el déficit, que se regulen las horas extras y se acabe con las «falsas productividades», y que se aplique la ley de prevención de riesgos laborales.

La marcha festiva, que partió al mediodía de Callao, la encabezaban dos figuras que representaban la muerte, con los rostros del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón y el concejal de Seguridad, Pedro Calvo, que sujetaban a un agente de movilidad ahorcado. «Es lo que hace el Ayuntamiento con nosotros. Exprimirnos», explicaba Roberto a todo el que le quería oír.

La pancarta con el lema «Menos imposición y más negociación», en alusión a la aprobación del convenio por decreto el mes pasado, abrió la manifestación, convocada por CC.OO., UGT, CSIF, UPM. CSIT-UP y CPPM.

Durante el recorrido, no faltaron los petardos y las sentadas, una de ellas en la Puerta del Sol. A ritmo de «Paquito el chocolatero», «Tengo un tractor amarillo» o «¡Help!», la charanga acaparó la atención de decenas de turistas, quienes inmortalizaron algunas de las escenas que protagonizaron los participantes, a golpe de flashes. Entre ellas, la de uno de los símbolos de Madrid, el Oso y Madroño, que coronaron ayer por el agente de movilidad colgado.

«¡Este partido lo vamos a ganar!» «A por ellos, oé». Hasta los huevos, estamos hasta los huevos...», «Más empleo y menos altos cargos» y «Negociación YA», fueron los gritos más coreados. Esos, junto a la petición de dimisión del responsable de Movilidad, Pedro Ayuso o la de Gallardón.

La marcha terminó en Alcalá, junto a una de las entradas del Ayuntamiento. El tráfico se vio interrumpido de Sol a Cibeles y en el paseo de la Castellana, desde Colón a la plaza de la Diosa, en donde solo se circuló por un lateral.