Un grupo de alumnos da clase en un colegio
Un grupo de alumnos da clase en un colegio - Francisco Javier De Las Heras

Preocupación ante los altos niveles de contaminación presentes en colegios de Madrid

El estudio de una ONG descubre dióxido de nitrógeno en el interior de las aulas de 12 centros educativos de la región

MADRIDActualizado:

La calidad del aire dentro y fuera de las colegios de educación primaria no protege la salud de los niños ni garantiza un aprendizaje óptimo. Así lo muestra un nuevo informe de la ONG Health and Environment Alliance (HEAL) titulado «Aire sano, infancia más sana». Los datos recogidos en Madrid se basan en una iniciativa ciudadana que mide los contaminantes del aire interior y exterior, entre otros dióxido de nitrógeno (NO2), que afectan a 5.500 alumnos de 12 colegios de la región.

El estudio destaca la necesidad urgente de eliminar los vehículos más contaminantes de las calles, altamente perjudiciales –en este caso– para los niños, así como la necesidad de rebajar los altos niveles de dióxido de carbono presentes dentro de las aulas. En este sentido, la ONG sugiere como medida a implementar la mejora en los sistemas de ventilación.

En todos los centros se han encontrado altos niveles de NO2 dentro las aulas analizadas. En algunas entradas escolares, los valores medidos al aire libre han sido de 37 a 43 microgramos por metro cúbico, una cifra que supera el límite legal anual establecido por la Unión Europea.

También se han encontrado niveles altos de NO2 en varias aulas, y en algunos casos más altos que las concentraciones al aire libre, lo que indica que la contaminación del aire exterior, probablemente proveniente de las carreteras cercanas, pasa al interior de los edificios.

Proteger a la infancia

«Ni siquiera las aulas, donde los niños y las niñas pasan parte de sus vidas, están libres de la contaminación ambiental. Es necesario, imperativo, proteger a la infancia, protegernos a nosotros mismos y vivir en espacios saludables», afirma Walter Post, profesor de primaria del CEIP Ignacio Zuloaga, uno de los doce colegios que han participado en el proyecto.

Además del NO2, se midieron altas concentraciones de CO2 en todas las aulas, lo que indica la necesidad de mayor ventilación para garantizar que los niños puedan mantener los niveles de concentración y productividad. Sin embargo, al abrir las ventanas del aula, los maestros también deben considerar la calidad del aire exterior y la probabilidad de que entre al aula un aire más contaminado. La investigación de HEAL subraya la necesidad de medidas políticas para limpiar el aire dentro y alrededor de los colegios.

La contaminación del aire es la principal amenaza ambiental para la salud en el mundo, ya que causa 400.000 muertes prematuras y supone cientos de miles de millones de euros en gasto sanitario en la Unión Europea cada año. La evidencia demuestra que la infancia es más vulnerable al aire contaminado, aumentando el riesgo de padecer asma, especialmente si vive cerca de carreteras muy transitadas, como sucede en los doce centros analizados de Madrid. La contaminación del aire también puede afectar al desarrollo del corazón, el cerebro y el sistema nervioso, incluso antes del nacimiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que ningún nivel de contaminación del aire puede considerarse seguro. España ha incumplido las normas de calidad del aire legalmente vinculantes de la UE y Madrid es una de las capitales más contaminadas de las regiones europeas. El tráfico en la ciudad es responsable de aproximadamente la mitad de las emisiones de dióxido de nitrógeno y partículas. Los investigadores estiman que en algunos distritos, la cantidad de partículas que entran en los pulmones de los ciudadanos es equivalente a fumar entre dos y tres cigarrillos al día.