Una prehistoria muy presente

MABEL AMADO | MADRID
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El Museo Arqueológico Regional continúa ampliando sus fondos. Además de compaginar labores de conservación, investigación y difusión, está adaptando sus instalaciones para poder exhibir en las mejores condiciones los materiales extraídos en las excavaciones arqueológicas que se desarrollan en la Comunidad de Madrid.

Pero no todos llegan directamente de los yacimientos abiertos en la región. Es el caso de la histórica Puerta de Ciempozuelos, arco romano honorífico de la época Flavia (69-96 d.C.), que ha sido cedido recientemente por el Museo Arqueológico Nacional (MAN) para su exhibición.

Arco y cráneo

Los restos de esta construcción se hallaron entre 1976 y 1981 en una gravera, en la orilla occidental del Jarama, a su paso por Titulcia. Desde 1982 se exhibían en la Sala XXIII del MAN varios de estos fragmentos arquitectónicos y parte de su gran epígrafe funerario labrado en arenisca con la inscripción «Monumento honorífico».

Esta inscripción -dedicada a la memoria de Sexto Prisco por su padre y abuelo- es la parte más destacada del monumento. No en vano, grabada en cinco bloques de piedra calcárea, sus letras son las más grandes conocidas en la Península Ibérica.

Pero el Arco de Ciempozuelos no ha sido la última pieza que ha pasado a engrosar los fondos del MAR. Trinidad de Torres, catedrático de la Escuela de Ingenieros de Minas de la Politécnica de Madrid y descubridor del primer resto humano en Atapuerca (Burgos), entregó hace unos meses a esta institución un cráneo de «Ursus Spelaeus», oso de gran tamaño que vivió durante el pleistoceno medio y superior en buena parte de Europa. Se trata del fósil más grande de los hallados por De Torres en las antiguas excavaciones en la Cueva del Reguerillo (Patones), y su importancia radica en que es el primer cráneo de esta especie que pasa a formar parte de los fondos del museo.

La momia Otzi «virtual»

Y mientras los visitantes ya pueden admirar el cráneo y el arco, el Museo espera impaciente para el próximo julio una nueva visita, aunque en esta ocasión no será tan «real» como las anteriormente citadas. Es la imagen «virtual» de Otzi, la momia humana natural más antigua de la que se tiene constancia.

De unos 5.300 años y conocida como «el hombre de hielo», Otzi estará en Italia próximamente, dentro de una exposición itinerante promovida por el Museo del Sur del Tirol, donde se exhibe. Entonces, su imagen, captada por una cámara, podrá ser vista en el museo madrileño, en el contexto de una interesante exposición que presentará numerosas reproducciones de los objetos y de las ropas encontradas junto a la momia.