Begoña Villacís e Ignacio Aguado, en la sede de Ciudadanos
Begoña Villacís e Ignacio Aguado, en la sede de Ciudadanos - JAIME GARCÍA

El PP agitará el miedo a un gobierno de izquierda para recobrar voto de Cs y Vox

El 28-A dispara la moral de la formación naranja. Gabilondo llama a no confiarse con los resultados de las generales

MadridActualizado:

Los populares acusan el golpe de la fuerte caída de votos en las elecciones generales, que ha sido muy importante en la circunscripción de Madrid. Pero apenas queda tiempo para lamentarse:a la vuelta de la esquina está el inicio de la campaña electoral para las elecciones municipales y autonómicas del 26-M. Urge una reacción rápida, y desde la dirección del PP de Madrid ya se piensa en la estrategia a seguir: recuperar los votos fugados, especialmente los que se han ido a Vox, y dejar claro a los madrileños que existe un riesgo cierto de que se forme un gobierno de izquierda si no se agrupa el voto conservador.

Aunque oficialmente el silencio fue la nota que imperó durante la jornada, sin intervenciones públicas de la candidata popular, fuentes de la dirección del PP de Madrid realizaron para ABC un diagnóstico de situación: «Los resultados no han sido buenos, y seguramente no hemos sido capaces de advertir y transmitir el peligro de la fragmentación del voto del centro derecha». Llaman a «hacer una reflexión» porque a su juicio, tras los comicios, y con las amenazas separatistas y económicas, «hoy estamos peor que ayer». Recuerdan que los 700.000 votos del PP y los 500.000 de Vox «dan 1.200.000, los que tuvo el PP en el 2016».

Unificar el voto

Por eso, su mensaje a partir de ahora va a ser sencillo y directo: convencer a los madrileños de que «si el votante del PP que se ha ido a Vox no vuelve al PP y se unifica el voto, la izquierda gobernará en Madrid».

El derrumbe de votos populares no es sólo un problema político; también lo es económico, recuerdan algunos cargos populares: supone una reducción de los ingresos vinculados al número de votos, y «eso llevará aparejados también recortes en personal, sedes, etc». Todo el PP está llamado hoy a una reunión de su Comité Ejecutivo Nacional, en el que no sólo se valorarán los resultados de las elecciones del día 28, sino que también se analizará la estrategia a seguir para salvar las del 26 de mayo.

«Posiblemente no bajemos más, porque la gente que votó el domingo al PP es muy nuestra, veo difícil que se vayan a Ciudadanos», analiza un veterano afiliado. La meta será quedar por encima de la formación naranja. Y centrar el mensaje en esa advertencia: «Si quiere que gane la izquierda, vota a Vox», propone. Es una fórmula que «a Pedro Sánchez le ha funcionado muy bien, con lo de las tres derechas».

De cara al 26-M, «no hay tiempo para más». Este dirigente añade a su análisis un pronóstico: «Pablo Casado va a bajar a hacer campaña a Madrid, y mucho», porque «este “match ball” lo tiene muy cerca; le va su futuro en ello».

Pero si en el PPaún tienen el susto en el cuerpo tras el 28-A, en los cuarteles de Ciudadanos los resultados de las generales provocaron un estado de euforia: se ven como «alternativa a cualquier gobierno en la Comunidad» y su líder regional, Ignacio Aguado, se compromete a «impedir que el PSOE gobierne» si tienen un voto más, porque cree que nada diferencia a Gabilondo de Pedro Sánchez en las políticas. También tiende la mano al PP para gobernar en la Comunidad y «no dar un paso atrás ni en derechos civiles ni en fiscalidad».

Los comicios generales influirán en la estrategia de Ciudadanos de cara al 26-M. Fuentes de la formación naranja explican que se va a rentabilizar al máximo la figura del ex presidente Ángel Garrido, que acompañará a Aguado en la gran parte de sus apariciones públicas. «Será una manera de escenificar lo que ofrecemos, nuestro proyecto y su capacidad de gestión», señalan.

No piensan cargar en exceso contra la candidata popular, Isabel Díaz Ayuso: «Mejor dejarla sola», dicen, en alusión a los tropezones que ha sufrido con algunas de sus propuestas. En Ciudadanos se sienten confiados tras la subida de apoyos obtenida, y auguran que aún les puede ir mejor el 26-M: si el PP, con un líder con discurso nacional como Casado, ha sufrido semejante descalabro, aventuran que este puede ser mayor con Díaz Ayuso.

Sin extrapolar

Confiarse es lo que no quiere hacer el candidato socialista Ángel Gabilondo. Advierte que «no hay mimetismo entre las generales y las autonómicas». Los resultados, señala, han sido espléndidos para los socialistas, «las inercias son buenas, pero confianza ninguna» porque los datos «no se pueden extrapolar». Está dispuesto a «sumar en todas direcciones», sin vetos, aunque no tiene mucha confianza en poder hacerlo con Cs, que «ha apoyado los cuatro presupuestos últimos al PP».

Más a la izquierda, desde la candidatura de Isa Serra (Unidas Podemos-Izquierda Unida-Madrid en Pie), Raúl Camargo llamaba a concentrar el voto de izquierdas en esta lista, y Jacinto Morano aseguraba que la unidad en esta lista de distintas fuerzas de izquierda «nos fortalece».

Íñigo Errejón, candidato de Más Madrid a la Asamblea, se mostraba ayer partidario de que haya un «gobierno progresista en España antes del 26-M».