Diego Cruz Alonso, detenido en el centro
Diego Cruz Alonso, detenido en el centro - NNC

«Porky violador»: así se cazó al agresor sexual más buscado de México que se escondía en Madrid

Vivía en una residencia de estudiantes y fue arrestado cuando salía con unos amigos a disfrutar de la noche. Se resistió cuanto pudo a ser identificado y se niega a la extradición

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«Se busca mexicano presunto violador», rezaban los carteles colocados en la Puerta del Sol, en la Plaza de España y en estaciones de Metro, señalando a Diego Cruz Alonso, de 21 años, acusado de abusar de una menor de 17 años el pasado 2 de enero de 2015 en el estado de Veracruz (México). Él, junto a otro de los tres implicados del clan de los «Porkys de la Costa de Oro», Jorge Cotaita, abandonaron su país para eludir la acción de la justicia. Cruz lo hizo en abril. Todo apuntaba a que recaló en España, ya que tiene la doble nacionalidad.

Como figuraba en el pasquín que elaboraron sus compatriotas al enterarse de la noticia: «Puedes huir, pero no te puedes esconder. Los mexicanos en Madrid repudiamos el refugio de delincuentes en esta ciudad». Esta frase se cumplió como una premonición.

Así, fue detenido a las 00.30 horas del pasado sábado en la calle de Fuencarral, cuando salía de una residencia de estudiantes en compañía de una decena de amigos para disfrutar de la noche. Para Cruz y su grupo fue una sorpresa mayúscula. Intentaron evitar por todos los medios que fuera identificado y detenido pero no lo lograron. Ninguno se lo esperaba, por ello, el sospechoso trató de hacerse pasar por otra persona. No funcionó.

Se resistió a ser identificado

Visiblemente nervioso, se resistió cuanto pudo sin éxito hasta que fue esposado. Uno de sus acompañantes fue arrestado también junto a él por agredir a un policía. Cruz ingresó en prisión ayer tarde tras pasar a disposición judicial. Y, como era previsible, se negó a ser extraditado. Con todo, aunque esa decisión no depende de él, dilatará, sin duda, el proceso.

El arrestado era uno de losagresores sexualesmás buscados de México. Acusado de «pederastia tumultuaria», dado que el presunto delito lo llevo a cabo con otras personas, se enfrenta a una pena de entre 12 a 40 años de prisión. Las autoridades de su país habían solicitado a Interpol una orden de búsqueda, detención y extradición.

Las investigaciones comenzaron hace unas semanas, tras tener constancia de que el joven estaba en España. En su captura participaron agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), con apoyo del Grupo de Fugitivos de la Comisaría General de Policía Judicial.

Cruz huyó del país azteca poco antes que un juez decretara su orden de detención. Fue el pasado mes de abril; las sospechas lo situaban en Madrid y la comunidad azteca se movilizó a través de las redes sociales y se manifestó en el centro de la capital por la presencia de «Porky violador». También colgaron las imágenes de los cuatro autores de la violación y agresión de Daphne Fernández, que ahora tiene 18 años, para que fuera identificado.

Aunque parezca increíble, la primera detención relacionada con lo sucedido, la de Enrique Capitaine, de 22 años, el considerado líder de los «Porkys», se produjo hace un mes: el 11 de mayo en Torreón ( México). Se enfrenta a una pena de 6 a 30 años por pederastia simple. Supuestamente, fue el presunto autor de la violación de la joven en su domicilio, según testificó ella. Mientras, el cuarto sujeto implicado, Gerardo Rodríguez, que conducía el vehículo del cabecilla e hijo de un exalcalde –un Mercedes negro–, en el que subieron a la joven por la fuerza tras salir de la discoteca PH, está libre de cargos.

Este caso ha tenido una gran repercusión en el país aztecadado que los implicados pertenecen a la clase alta. Hijos de empresarios, políticos y personas influyentes, un año después de los hechos no se había arrestado a ninguno de los presuntos implicados, lo que levantó una gran polémica en una sociedad con grandes diferencias.

Debate sobre la impunidad

Se interpretaba que los más pudientes podían eludir la acción de la justicia, es decir, que eran impunes. De hecho, Cruz y el prófugo Cotaita habían pedido amparo para evitar su arresto, según la prensa del país azteca. Además, algunos familiares de los sospechosos han llegado a cuestionar el testimonio de la víctima y han acusado a su padre de montaje y de extorsión.

La familia de Daphne denunció que su hija fue atacada por cuatro jóvenes adinerados que gozaban de influencias. La fuga de varios del país y la repercusión internacional hizo que la Fiscalía enviara a la Interpol las órdenes de detención. Cotaita, el que continúa prófugo, estuvo implicado en un homicidio por un atropello.

Cruz confesó los hechos en una grabación hecha por el padre de la víctima y pidió perdón. Demasiado tarde.