Arriba, los vehículos mal aparcados en el paseo de San Illán
Arriba, los vehículos mal aparcados en el paseo de San Illán - GUILLERMO NAVARRO

La Policía denuncia una «persecución» municipal para que multen a vehículos

Los vecinos de una zona de Carabanchel cortaron las calles el viernes en protesta

MADRIDActualizado:

La Policía Municipal está sufriendo «una persecución» por parte del Ayuntamiento para que multe a cuantos coches vean aparcados de manera irregular, más allá de la circunstancia que se viva en esa zona. La gota que ha colmado el vaso es lo ocurrido en el paseo de San Illán (Carabanchel) esta misma semana:110 denuncias en una sola noche.

Desde CSIT-Unión Profesional sostienen lo sucedido el pasado jueves no es más que la espita de algo que se viene larvando desde hace algún tiempo. Se trata de una zona con graves problemas para estacionar, porque apenas hay espacio. Lo que hacen los vecinos es dejar los vehículos en batería donde está señalizado para hacerlo en línea, y así ganar sitio. Es una práctica que lleva años así y hasta ahora nunca hubo problemas, puesto que se hacía la vista gorda, entre otras cosas, «para no perjudicar económicamente» a ese barrio, de clase obrera.

Pero esa noche un residente llamó a la Policía Municipal para quejarse de ellos y los agentes acudieron hasta allí. Cada sanción es de 200 euros. Desde CSIT-UP resaltan que estas presiones las vienen recibiendo no solo los funcionarios de Carabanchel, sino de Centro y de la práctica totalidad de los distritos de la capital.

«Estos policías multaron sujetos a la normativa existente (Ley de Seguridad Vial), la cual obliga a los agentes a denunciar cualquier infracción de tráfico», indica el sindicato. Apostilla que hace unos días se le abrió un expediente disciplinario a un agente de Carabanchel, con una propuesta de suspensión de cuatro días de empleo y sueldo, por no denunciar un hecho similar.

«Fue requerido de la misma manera, por una llamada por mal estacionamiento, y no procedió a denunciar a varios vehículos (entre 12 y 14), ya que no había señalización que indicase la prohibición y consideró que no procedía denunciar», añade el CSIT-UP. El vecino denunció al municipal ante la Unidad de Asuntos Internos. Por ello, asegura el sindicato, «ante el temor de ser expedientados, cada vez que son requeridos por algún hecho similar, actúan bajo las indicaciones de Gestión Disciplinaria, bajo la amenaza de ser sancionados».

Por Asuntos Internos

También con expedientes abiertos se encuentran policías de Centro, «que han sido sancionados por retirar mercancía de forma cautelar a una persona conocida como habitual y reincidente por la venta ambulante»: «Llevaba numerosos artículos, sin factura ninguna; la mercancía fue retirada y devuelta en su totalidad días después, una vez que presentó la factura».

CSIT-UPy el Sindicato de Policía Local Solidaria observan «que muchos compañeros están desfilando por Asuntos internos y Gestión disciplinaria por el mero hecho de realizar su trabajo, situación que no pasaba antes».

Denuncian, por tanto, «la persecución que está sufriendo el colectivo, por parte de este Ayuntamiento hacia los agentes y el trabajo que realizan».

Y, en medio de todo ello, el viernes por la noche, sobre las nueve, decenas de vecinos de San Illán protagonizaron unos altercados, al cortar las calles y accesos con contenedores, en protesta por las multas de tráfico. Los responsables de la Policía Municipal se negaron a actuar y conminaron a hacerlo a la Nacional, argumentando que se trataba de «desórdenes públicos».

«Queremos decir a estos vecinos, que el Ayuntamiento fiscaliza e investiga las actuaciones de los agentes, llegando hasta el punto de ser presionados y expedientados», sentencian.