Un hombre hace una fotografía al nuevo lago de la Casa de Campo
Un hombre hace una fotografía al nuevo lago de la Casa de Campo - JOSÉ RAMÓN LADRA

Una «playa», hamacas y sendas peatonales: así es el «nuevo» lago de la Casa de Campo

El Consistorio plantea que en el estanque pueda entrenar la escuela de remo del Manzanares

MadridActualizado:

Después de un año de polvo, ruido y obras, la Casa de Campo recupera su lustre. Con cuatro meses de retraso, el Ayuntamiento presentó ayer un renovado estanque que ahora cuenta con una zona de «playa», hamacas de madera, una mirador, un renovado embarcadero y nuevos itinerarios y sendas peatonales.

El objetivo de esta remodelación, que no se acometía desde hacía 22 años, era solucionar las grietas en el vaso y el muro de contención del estanque, donde se habían detectado «graves daños» que podrían acarrear «problemas estructurales y de seguridad». Además de reparar los elementos deteriorados, el Consistorio aprovechó para emprender la reforma de los alrededores del estanque. En total, los trabajos han contado con un presupuesto de 2,6 millones.

En el área del lago que se sitúa frente a los quioscos se han colocado bancos corridos y hamacas de madera, donde ayer ya se podía ver tumbados a algunos vecinos. Donde se situaba el antiguo embarcadero, en el lugar en el que está el monumento del ancla, se han instalado bancos de piedra orientados a la cornisa del Manzanares, para poder sentarse a observar el horizonte, con la catedral de La Almudena al fondo. En todo el perímetro, además, se han plantado tres madroños, siete tarays, seis arces, seis plátanos y once olmos resistentes a la grafiosis.

Durante el proceso de vaciado, que comenzó a mitad de diciembre de 2017, los operarios del Ayuntamiento encontraron mesas, sillas, teléfonos móviles, cámaras de fotos, ordenadores, columbarios y hasta una pistola. Como los 13.911 peces que habitaban en el lago eran especies invasoras exóticas (carpas común y royal, carpines, percasoles y gambusias) tuvieron que ser sacrificadas. A partir de ahora, que el nivel del agua ya es el adecuado, el estanque será repoblado con especies autóctonas como la tenca.

El embarcadero, donde entrenaban dos clubes de piragüismo y kayak, también ha sido modernizado con cuatro nuevos pantalanes flotantes donde, el Consistorio pretende que la escuela de remo que entrenaba hasta agosto en el río Manzanares pueda realizar parte de sus entrenamientos. Tres de los pantalanes serán dedicados para 68 barcas de uso recreativo; el restante, para piraguas y canoas.

Las obras arrancaron en diciembre del año pasado y no en otoño, como estaba previsto. Esta demora afectó a los quioscos de hostelería del entorno, que acarrearon pérdidas del 30% de la facturación. Ahora, por fin, ya descansan tranquilos con el nuevo horizonte.