La acusada Beatriz López Doncel, de 39 años, sobre estas líneas
La acusada Beatriz López Doncel, de 39 años, sobre estas líneas

Piden prisión permanente revisable para la «auxiliar asesina» de Alcalá de Henares

La acusación popular solicita la pena máxima para la encausada por el presunto asesinato de dos ancianas, «especialmente vulnerables»

MadridActualizado:

Prisión permanente revisable. Esa pena, la máxima, es la que solicitará la acusación popular para el caso de Beatriz López Doncel, de 39 años, la auxiliar de enfermería de Alcalá de Henares acusada de causar la muerte a dos ancianas de 86 y 92 años, inyectándoles aire en las venas con una jeringuilla, tal y como determinaron las autopsias.

Los hechos por los que será juzgada en la Audiencia Provincial de Madrid ocurrieron en 2015 y en 2017, con dos pacientes a punto de ser dadas de alta en el Hospital Príncipe de Asturias.

La vista oral, que se celebrará con jurado popular, está prevista para los próximos días 18, 19, 20 y 21 de junio, salvo imprevistos, según ha podido saber ABC.

El abogado de la acusación popular, ejercida por la Asociación del Defensor del Paciente (Adepa), pedirá esa condena en su escrito de calificaciones provisionales para la encausada.

Ninguna condena por matar a ancianos

Se basa en el artículo 140.1.1ª del Código Penal, que establece la prisión permanente revisable «cuando la víctima es menor de 16 años o se trata de una persona especialmente vulnerable». Hasta el momento, en España no ha habido ninguna pena por crímenes de ancianos. Por otro lado, el letrado de Adepa entiende que, «de no haber sido descubierta, hubiera seguido matando». Esta acusación imputa también a López Doncel una tentativa de homicidio.

El Ministerio Público solicita, como ya anunció, un total de 40 años para la auxiliar por la supuesta comisión de dos asesinatos (20 por cada uno), además de la inhabilitación para ejercer su profesión durante diez años. La sospechosa está en prisión provisional desde el 5 de agosto de 2017, acusada de los delitos citados por la responsable del Juzgado de Instrucción número 4 de Alcalá. Por ello, el Fiscal instó en su día a que el juicio debía celebrarse antes del 28 de julio de este año, fecha en la que expira la medida cautelar de privación de libertad, salvo que se prolongue.

Por su parte, la defensa ha recurrido las grabaciones realizadas a la acusada, una de las principales pruebas de cargo. Ahora, se está a la espera de que se resuelva el recurso de apelación antes del juicio.

La auxiliar, destinada a la planta de Medicina Interna, estaba siendo vigilada desde 2015 a raíz del fallecimiento de Luisa M. S., de 92 años, el primer crimen que se le imputa, el 2 de agosto de 2015. Iba a recibir el alta el día siguiente. Según la acusación pública, «con ánimo de causar la muerte de forma inmediata y aprovechando que no había ningún familiar, le inyectó gran cantidad de aire, pereciendo de una embolia gaseosa pulmonar masiva».

Nada ocurrió durante su larga baja

Tras este hecho inexplicable, los médicos detectaron otros dos episodios similares. Por ello, pidieron a la titular del Juzgado nº 4 la instalación de un sistema oculto de videovigilancia. Este se instaló el 10 de noviembre de 2015. Todo apuntaba a la encausada, la única del personal sanitario presente en todos los casos. Sin embargo, López Doncel se dio de baja poco después debido a la rotura de un hueso. Nada raro sucedió hasta que se incorporó en mayo de 2017.

El 2 de agosto repitió «modus operandi» con Consuelo D. F., de 86 años. Esta vez la imágenes demostraron que fue la última persona que entró en la habitación (dos veces), en la que había otra paciente en coma. Fue detenida. Dijo «no entender nada». La autopsias, fotos, informes y testigos la delatan. Es fría y simula rasgos psicóticos.