El acusado de secuestrar a dos niños los arrojó a un pozo al saber que no eran gitanos
La madre de los niños, tras conocer la noticia de su liberación - ABC
SUCESOS

El acusado de secuestrar a dos niños los arrojó a un pozo al saber que no eran gitanos

El detenido por raptar a dos menores en Torrelaguna niega haberse fugado y afirma que fue a Ciudad Real a buscar trabajo

/ madrid Actualizado:

Juan José A., el hombre detenido como presunto autor del secuestro de los dos hermanos menores de Torrelaguna, reconoció los hechos tras su detención. El sospechoso, según fuentes del caso, tuvo una confusión con los niños y decidió arrojarlos al pozo de Algete donde fueron encontrados vivos. Además, aseguró que no huyó a Ciudad Real, donde fue detenido, sino que se trasladó hasta allí para buscar trabajo. El juez ordenó el ingreso su prisión preventiva comunicada y sin fianza.

El 30 de junio, apenas 18 días después del rapto, la Guardia Civil detuvo a Juan José en Ciudad Real. Se había trasladado a casa de su primo, en el barrio de El Pilar. Un agente retirado que estaba al tanto de algunos detalles del caso lo reconoció y avisó al Instituto Armado, que arrestó al sospechoso sobre las nueve de la noche. Tras pasar por los calabozos de la Comandancia de Ciudad Real, pasó a disposición judicial.

Antes de llegar a Madrid, camino de prisión, el sospechoso reconoció que había capturado a los dos hermanos, de 8 y 10 años. Pero que pensó que eran hijos de dos gitanos españoles, por su apariencia. Se da la circunstancia de que Juan José es de esa etnia.

La noticia salta a los medios

Sin embargo, cuando la noticia del secuestro saltó a los medios de comunicación, supo que sus rehenes no eran calés, sino que realmente se trataba de dos niños rumanos. Entonces, según las fuentes consultadas, explicó que decidió tirarlos al pozo. Los lanzó desde una altura de 10 metros y luego les arrojó piedras y los restos de una puerta de madera. De hecho, este sujeto está acusado de dos delitos de intento de homicidio, además de agresión sexual, detención ilegal y lesiones.

Sobre su posterior fuga, el acusado negó tal extremo. Según dijo, abandonó su vivienda en la provincia de Guadalajara, donde residía con su compañera y los dos hijos de ésta, para buscar trabajo en Ciudad Real.

Así terminó la pesadilla de los dos críos, que fueron raptados cuando jugaban en un parque de Torrelaguna, localidad donde residen. Presuntamente, el sospechoso, amenazándoles con una pistola, los obligó a subir a su coche. De allí los trasladó a una casa y luego los arrojó a un pozo semiabandonado de Algete, a 30 kilómetros de Torrelaguna, donde los hallaron dos jóvenes tras dos días en paradero desconocido.