El paseo de Extremadura contará con cuatro semáforos para frenar el tráfico

Se colocarán en el enlace con la carretera de Boadilla y en el nuevo nexo con la avenida de los Poblados

MADRIDActualizado:

Queda un año para las elecciones municipales y el Ayuntamiento de Madrid aún tiene en la recámara de proyectos pendientes la transformación del paseo de Extremadura de autovía a calle urbana. El PSOE, de quien nació la iniciativa, lleva tiempo apremiando al equipo de Gobierno para cumplir la promesa que pactó en mayo de 2016 y que espera que, como otros acuerdos consensuados con los socialistas, no se quede en el tintero. Este martes se presentan en el Centro Cultural El Greco los pormenores de la conversión de esta carretera por la que cruzan a diario 125.000 vehículos, según datos municipales.

Serán la propia alcaldesa, Manuela Carmena, y los delegados de Desarrollo Urbano Sostenible (DUS), José Manuel Calvo, y Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, los que detallen las actuaciones contra el reloj que se llevarán a cabo durante el próximo año entre los puntos kilométricos 3 y 8,5, así como el calendario de actuaciones previsto para su metamorfosis.

Según ha podido saber ABC, los dos primeros semáforos que se instalarán para contribuir a los objetivos del plan (disminuir la contaminación atmosférica y acústica, y atajar el efecto barrera de la A-5) llegarán antes de que termine 2018; aunque, como ya se dijo en las comisiones de Urbanismo y Medio Ambiente, no comenzarán a funcionar hasta el próximo ejercicio. La idea es que hasta los comicios municipales, los semáforos entren en funcionamiento días puntuales, a modo de proyecto piloto. Después de las elecciones, se activarán de manera continuada, una vez que se ejecute la obra de remodelación y se complete la transformación en vía urbana.

En concreto, uno de ellos se colocará, en sentido entrada a la A-5, en el acceso de la carretera de Boadilla del Monte. El otro, también en dirección a la capital, se implantará en una nueva conexión que se va a habilitar desde la avenida de los Poblados al paseo de Extremadura. Según el área de José Manuel Calvo, que ha diseñado el proyecto, estos semáforos permitirán, además, establecer dos carriles de acceso directo de los vehículos a los carriles de circulación, sin tener que utilizar el carril bus como vía de aceleración.

Efecto embudo

Estos dos semáforos en sentido entrada a la ciudad servirán de barrera y laminarán el flujo de entrada. De este modo, el número de coches que accederán a Madrid será menor en la hora punta, debido entre otros a la semaforización, promoviéndose una mayor ocupación de los vehículos.

Según los estudios realizados, las colas de entrada se concentrarán y se incrementarán más allá de la M-40. El tiempo de trayecto también aumentará. En hora punta de entrada no se registrarían colas de salida, según las previsiones.

Para el año que viene, el Ayuntamiento quiere instalar otros dos semáforos en el propio paseo de Extremadura. Uno de ellos, en Padre Piquer, estaría ligado a la colocación de un paso de cebra y el otro, a la altura de la calle de los Yébenes, sería opcional.

Radar y límite a 50 km/h

Estas medidas se suman a las ya anunciadas por Calvo y Sabanés. Antes de que finalice el año, se va a reducir el límite de velocidad de 70 kilómetros hora a 50 en todo el tramo, tanto de entrada como de salida y se va a instalar un radar de tramo (sentido salida) entre los puntos kilométricos 4.000 y 5.750.

Quedaría pendiente para el próximo mandato la reducción del ancho de carriles para ampliar las aceras y plantar árboles. El proyecto se encuentra en fase de redacción del área de Urbanismo.