Iglesias de Madrid

Parroquia de la Purificación de Nuestra Señora: el estilo del primer anuncio del Evangelio

Este templo pretende romper con la tentación del individualismo

MadridActualizado:

Muy pocos son los pasos que separan la parada de metro Carabanchel de la parroquia Purificación de Nuestra Señora, calle Eduardo Urosa, 5. A la sombra imponente del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en unos bajos amplios que albergan un templo con un precioso retablo con el motivo titular de la parroquia, factura de Granda, existe una comunidad que ha apostado por un proyecto de Evangelización de primer anuncio y de integración en el barrio. Un proyecto reforzado por la idea de una Iglesia en salida, que se hace presente en una zona de amplia acogida para las más variada inmigración. Una parroquia de dos tiempos, las personas que participan asiduamente de la vida de la comunidad y las que se acercan con explícitos gestos de amistad por motivos diversos. Una parroquia que quiere romper con la tentación del individualismo que está muy presente en las nuevas generaciones. Una tentación que ralentiza ese espíritu de familia, de hogar, que tiene, al fin y al cabo, toda parroquia que se precie.

Fernando Velasco, párroco
Fernando Velasco, párroco- Isabel Permuy

Esta comunidad, reconocida y reconocible en el barrio, nos trae algunas interesantes novedades, según nos cuenta su párroco, Fernando Velasco, que está acompañado en las labores apostólicas por el sacerdote José Ramón Rubio. En la conversación con el párroco, por cierto, también está presente la experiencia de los Cursillos de Cristiandad que, sin duda, marca el tono de primer anuncio en cada una de las acciones de la parroquia. No olvidan una idea que se repite en este método exitoso a lo largo de la historia reciente de la Iglesia: la fe se fortalece dándola. Hay que añadir que también colaboran los misioneros javerianos, que tienen la casa provincial cerca de la parroquia. Y que el trabajo de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl y de las religiosas miembros del Instituto de Amistad en Cristo Obrero es muy valorado por los fieles. La larga historia de entrega, como es habitual, de las Hijas de la Caridad ha hecho que exista una profunda devoción en la zona a la Medalla de la Milagrosa.

La primera novedad es la iniciativa de los «Hogares nuevos», y los encuentros de «Hogares nuevos». Una realidad volcada en el matrimonio que ha venido de Granada y que ha aterrizado por primera vez en Madrid en esta parroquia. Fundada por un sacerdote argentino, Ricardo Facci, cuenta ya con una amplia experiencia en propuesta de vida de fe y de acompañamiento para matrimonios. Una experiencia de primer anuncio del Evangelio del matrimonio y de la familia que ya está dando sus frutos y que también acompaña a parejas en situación especial.

La segunda sorpresa de esta parroquia es la colaboración, en el acompañamiento humano y psicológico de los feligreses que lo necesitan, realizado por los profesionales de la Fundación Ciprea. La psicología al servicio de la salud integral de los fieles, la necesidad de recomponer la persona, de dar salida a las situaciones complejas de vida personal, a las crisis, a los traumas. Y ahí la parroquia también presta un servicio generoso. La tercera novedad es la amplia actividad que se desarrolla con los jóvenes. Desde el grupo de teatro, pasando por los campamentos de verano y los campamentos urbanos hasta las catequesis y los grupos de formación.

Y, cómo no, Cáritas parroquial, que trabaja con los inmigrantes, mayoritariamente magrebíes y latinoamericanos, y que da respuesta al desarraigo, a las demandas básicas de ropa, alimentos y que también colabora en la resolución de las adicciones. También desde la parroquia se echa un mano en el piso de acogida que tiene Cáritas Madrid en esa zona, a través de un voluntariado muy implicado.

Cuenta esta comunidad, que ha sido referencia en la formación de no pocos sacerdotes hoy en activo en Madrid, con un Club de ancianos que organizan a actividades de ocio en los locales de la parroquia.

Y con grupo de visitadores de enfermos, y una lista de personas que cubren los turnos de la Adoración Permanente con el Santísimo Sacramento. Caridad y presencia, al fin y al cabo.

Misas: de lunes a sábado: 9 y 19.30 horas; domingos, de 9.30, 11, 12.30 y 19.30 horas. Calle Eduardo Urosa, 5. Madrid