Exterior del templo, en el número 41 de la calle de la Marroquina
Exterior del templo, en el número 41 de la calle de la Marroquina - FOTOS: ISABEL PERMUY

Parroquia de la Natividad de Nuestra Señora: tiempos nuevos y renovadas propuestas

El templo, en el eje principal de Mortatalaz, sorprende por su capacidad de trabajo y por la constante búsqueda de iniciativas que evangelicen

MadridActualizado:

La parroquia es la casa de Dios en medio de la casa de los hombres. Así reza el lema de la página web de la Natividad de Nuestra Señora, que está en el eje principal de un Moratalaz apacible, integrador, inquieto, que en los últimos años está padeciendo el proceso de envejecimiento social. Un barrio mezcla de estratos económicos, que ha acogido una plural inmigración y que percibe un cierto déficit demográfico. En medio del barrio, una parroquia en salida, un templo con un altar desde el que se ve y se palpan las alegrías y las esperanzas del hombre ahora puestas en la mesa común. Un presbiterio, en una arquitectura sencilla, construcción que hace tres años cumplió los cincuenta, y que tiene como singularidad una preciosa vidriera de los Talleres de Arte Antonio Vallez, que representa los misterios del triduo pascual.

Son muchas las peculiaridades, algunas de ellas auténtica novedad, que se descubren en esta parroquia de la Natividad de Nuestra Señora, en la calle de la Marroquina, 41, que tiene desde el año 2000 al sacerdote Asterio Felipe González Núñez como párroco, que cuenta con la ayuda del sacerdote jubilado Celedonio Vázquez y con el sacerdote estudiante Terencio Nahayo. Don Asterio Felipe, que es el arcipreste, sorprende por su capacidad de trabajo y por la constante búsqueda de iniciativas que evangelicen. Está claro que, una vez más, la situación actual de la Iglesia a pie de calle demuestra que no podemos seguir haciendo lo que se estaba haciendo hasta ahora por rutina. A tiempos nuevos, propuestas nuevas.

Por ejemplo, en el ámbito de la educación de la fe, la implantación del «Oratorios para niños» o el método Godly Play, cuyo referente es el texto de Rebecca Nye, «La espiritualidad infantil». Un método que parte del reconocimiento de la espiritualidad innata de los niños y ofrece una singular narrativa bíblica, de fe, cargada de elementos simbólicos que atraen la atención y se fijan en el imaginario personal y colectivo. No solo se aplican estas novedosas metodologías con determinados momentos de la catequesis. Esa inquietud de profundizar en la vida en el Espíritu está presente en los grupos de reflexión, que trabajan el texto de «Las preguntas escuetas del Evangelio», de Ermes Rochi. También se palpa esta inquietud en el grupo de matrimonios y familias o en el grupo de adultos en torno a la Lectio divina, a la que se puede acceder, por cierto, a través de una actualizada página web.

Interior del templo
Interior del templo

Otra característica de esta parroquia es su profunda vocación misionera desde la Asociación, ONG, «Embarrados». ONG para el desarrollo, creada para apoyar los proyectos misioneros con los que están comprometidos en Burundi y Bolivia, donde un matrimonio de la parroquia pasó seis años y fundó el centro de educación especial «Mururata» para discapacitados. Tanto desde la ONG «Embarrados», como para el proyecto CUBA, se realizan viajes para acompañar y animar a los destinatarios. Son muy concurridas las iniciativas de «Embarrados» para conseguir fondos que ayuden a las misiones. Hoy, a la 12 horas, en el Centro Labouré, se celebrará el «Cocido solidario» para recaudar fondos con destino a las misiones.

En estrecha relación con esta dimensión de la misión «ad gentes» está la relación de la parroquia con San Egidio y sus actividades en nuestro Madrid, por ejemplo «Amigos en la calle». En no pocas ocasiones el párroco atiende a las celebraciones de la Comunidad de San Egidio, como por ejemplo «Morir de esperanza», en recuerdo de los sin techo fallecidos. San Egidio es hoy un corredor de humanidad entre los pueblos y esperanzas.

Otra de las prioridades de esta parroquia es la atención de las personas solas y enfermos, a través del grupo de Vida Ascendente, que también tiene su presencia en la residencia de ancianos de Cáritas en Moratalaz. Dentro del capítulo de la acción social, la Cáritas parroquial abre el despacho para la acogida de personas y familias sin recursos. También presta apoyo escolar en el Centro Labouré, regentado, por cierto, por las Hijas de la Caridad, que están muy implicadas en la parroquia. Y no debemos olvidar el Campamento de verano, que ahora también es campamento familiar, un puente entre los cursos parroquiales, con una temática siempre de profundización en la fe.