Pánico en el Metro de Madrid: desalojan un vagón tras explotar el ordenador de una pasajera

Evacúan la estación de Príncipe de Vergara y los servicios de Emergencias atienden a doce personas

MADRIDActualizado:

Esta mañana Metro de Madrid ha tenido que desalojar un vagón de tren de la línea 9 en la estación de Príncipe de Vergara después de que se produjera la explosión de un ordenador portátil de una mujer.

Los hechos se han producido hoy a las 9.08 de la mañana, cuando un portátil «ha comenzado a arder dentro del bolso de una chica». Ha producido mucho humo y han tenido que abrir las puertas para desalojar el vagón. El servicio ha estado interrumpido entre las estaciones de Sáinz de Baranda y Avenida de América, en ambos sentidos, hasta las 10 horas.

Algunos pasajeros, presas de pánico, sin saber que ocurría y ante la gran cantidad de humo, han activado el freno de mano y, siguiendo las indicaciones del personal del suburbano, han salido del convoy y han recorrido a pie los escasos metros que les separaban de la estación. La mayoría ha optado por quedarse dentro, según informan fuentes de la compañía.

Hasta el lugar se han desplazado varias ambulancias del Samur-Protección Civil, que ha atendido a varias personas. No ha habido heridos, según las primeras noticias, informan fuentes de Emergencias Madrid. A las 11 horas, habían sido atendidas nueve personas por crisis de ansiedad y otras tres por inhalación de humo de carácter leve.

Uno de los pasajeros que se encontraban en ese convoy, César García, de 18 años, ha explicado a Europa Press que sonó un golpe y a continuación empezó a escuchar los gritos de la gente. Se giró y vio que una densa humareda blanca que salía del bolso de una chica, además de «un olor extraño, parecido al de un spray y polvillo blanco, por lo que al principio pensamos que había estallado un desodorante». Entonces, varios pasajeros accionaron la palanca de emergencias y el tren paró. El conductor del Metro salió de la cabina y llegó al vagón, indicando a los pasajeros, que se habían amontonado en el otro extremo, que abrieran las ventanas. También conminó a los que habían saltado a las vías que volvieran al interior.

«El conductor actuó muy rápido y la gente se fue calmando poco a poco, aunque había mucho agobio. Tras 20 minutos el tren volvió a arrancar y llegamos a la estación de Príncipe de Vergara, donde nos desalojaron», señaló César.