Fachada del Palacio de Miraflores en la calle Carrera de San Jerónimo 15
Fachada del Palacio de Miraflores en la calle Carrera de San Jerónimo 15 - BELÉN RODRIGO

El Palacio de Miraflores, el señorial edificio de Madrid que ahora ocupa Nike

Obra barroca del siglo XVIII del arquitecto madrileño Pedro de Ribera, conserva su monumental fachada con recargada decoración en la puerta y balconada superior

MADRIDActualizado:

Quien pasea por la calle Carrera de San Jerónimo de Madrid, a la altura del número 15, repara con un edificio señorial, el Palacio de Miraflores. Una fachada monumental propia de este edificio palaciego del siglo XVIII, de estilo barroco de la autoría de Pedro de Ribera. Tal y como ocurre en muchas de las obras del conocido arquitecto madrileño, encontramos un módulo de fachada formado por la fusión de la puerta y la balconada superior en donde resalta su cargada decoración. De hecho tiene una estrecha relación con las portadas de los Palacios de Santoña y Perales del mismo autor.

Este palacio fue construido entre 1731 y 1732 a petición del conde de Villapaterna para que fuese su residencia. En 1817 el monarca Fernando VII creó el marquesado de Miraflores que otorgó al III conde de Villapaterna por lo que a partir de entonces la estancia pasó a llamarse Palacio de Miraflores. Inicialmente tenía cuatro pisos pero el edificio fue ampliado y remodelado por Eduardo Gambra y Sanz en 1920, conservándose ahora únicamente la fachada del palacio original. La compañía de seguros Atlántida adquirió el inmueble y realizó una nueva restauración en 1946 de la mano del arquitecto Joaquín Sainz de los Terreros. Fue por entonces que se empezó a utilizar el inmueble como espacio de oficinas, uso que se mantiene actualmente, y comenzó a llamarse popularmente el edificio Atlántida. Poco faltó para ser destruido en dos ocasiones, en 1962 y 1975 y se evitó al ser declarado monumento histórico - artístico nacional por real decreto el 23 de abril de 1976.

Detalle de la escalera interior
Detalle de la escalera interior - BELÉN RODRIGO

El siguiente propietario, la Mutua Madrileña, compró el edificio en 1999 por un valor en pesetas equivalente a 18 millones de euros. La aseguradora lo rehabilitó en 2011 como parte del plan de modernización de edificios para dotarles de un mayor nivel de eficiencia y sostenibilidad reduciendo así su consumo enérgico. En junio de 2007 inauguraba su sede en este palacio la Casa Asia que hasta entonces operaba en el Conde Duque. Ocupó casi tres plantas del inmueble que alquilaba el Ayuntamiento de Madrid para convertirlo en un referente de la cultura asiática. Una sede que se mantuvo hasta 2015, cuando se trasladaron al Palacio de Cañete. Quien sigue en Miraflores es Nike, quien se instaló allí en el 2011. «Actualmente ocupan la 4ª y la 5ª planta además de tener un showroom», explica a ABC Esther Padial, responsable de la gestión del activo, propiedad de Mohari Hospitality Spain. Este fondo de inversión privado adquirió el palacio en el 2017, a través de una de sus empresas, Remer Investment, por 60 millones de euros. «La empresa optó por comprar activos físicos y los contratos existentes con el anterior propietario fueron subrogados, manteniéndose la actividad anterior de alquiler del espacio para oficinas», añade Padial.

Alquiler de oficinas

Actualmente cuenta con una superficie de 7.132 metros cuadrados distribuidos en seis plantas y 81 plazas de garaje subterráneas. Entre sus inquilinos están, además de Nike, la empresa de coworking y salas de reuniones Regus y la oficina nacional de turismo de Japón, entre otros. Con un precio de 23 euros el metro cuadrado, los propietarios quieren seguir explotando el palacio como alquiler de oficinas conscientes del valor histórico del lugar. «Estar en un edificio así implica dificultades porque está protegido pero merece la pena», afirma Esther Padial. Dos veces al año realizan limpiezas profundas de fachas y se cuida mucho. Aunque del edificio original se conserva solo la fachada hay elementos y estructuras muy antiguas como algunas de las escaleras y los techos. En estos momentos hay espacio disponible para alquilar y normalmente los inquilinos son de larga duración.

Patio interior
Patio interior - BELÉN RODRIGO

El patio interior separa la parte más antigua del solar donde se construyó el palacio original y la parte más moderna del edificio. Un patio que aporta mucha luz a todo el edificio y donde los inquilinos también pueden realizar eventos. Un aspecto curioso de la fachada posterior del edificio antiguo es que cuenta con un diseño similar al de la principal. «Además esta fachada posterior queda reflejada en los cristales del edificio más moderno logrando un efecto muy llamativo», indica la responsable de la gestión del inmueble. Hay una entrada por la parte trasera, en la calle de Arlaban y el edificio cuenta con cinco ascensores, tres en la parte antigua y dos en la más moderna.

Otro de los lugares más privilegiados del inmueble es la terraza, ahora cedida a Nike, desde la que se puede disfrutar de unas maravillosas vistas sobre Madrid. Por un lado, hacia la plaza de Canalejas y la puerta del Sol, por otro, hacia la iglesia de los Jerónimos y sus alrededores. Y es que su céntrica ubicación es uno de sus grandes atractivos para su función como edificio de oficinas.

Vistas desde el Palacio de Miraflores
Vistas desde el Palacio de Miraflores - BELÉN RODRIGO