Recreación del proyecto Madrid Nuevo Norte, que se desarrollará sobre Chamartín a partir de 2020
Recreación del proyecto Madrid Nuevo Norte, que se desarrollará sobre Chamartín a partir de 2020 - ABC

La operación Chamartín busca la unanimidad política después de 26 años de bloqueo

El Ayuntamiento llevará al pleno el proyecto para transformar el norte de la capital el próximo día 25, cuyas obras empezarán entre 2020 y 2021

MadridActualizado:

Más de 25 años ha costado que las administraciones y el promotor privado llegasen a un acuerdo para dar forma al proyecto urbanístico más importante de Europa de las próximas décadas. Por fin, si nada lo impide, la conocida como operación Chamartín, renombrada en cada modificación, será aprobada de forma inicial el 25 de julio en el próximo pleno del Ayuntamiento de Madrid. A pesar de las discrepancias, el Gobierno de PP-Cs no ha cambiado una coma del plan que diseñó Manuela Carmena; el equipo liderado por José Luis Martínez-Almeida ha preferido poner punto y final a la tediosa tramitación de este proyecto que tantas veces ha vuelto a la casilla de salida. Madrid Nuevo Norte llegará a Cibeles con la pretensión de lograr la unanimidad de todos los grupos municipales.

«Hay aspectos que se pueden mejorar, pero siempre dijimos que no seríamos un obstáculo para su aprobación después de 26 años», resaltó ayer Martínez-Almeida, tras la Junta de Gobierno, sobre Madrid Nuevo Norte, elaborado por el Consistorio y Distrito Castellana Norte (DCN). El alcalde destacó que la actual Corporación se encontró ante «la misma tesitura» que Carmena en 2015, cuando tenían el plan de Ana Botella preparado para ser aprobado, pero «optaron por bloquearlo durante cuatro años más». «No hemos venido a estrangular operaciones, sino a impulsarlas», incidió.

Consciente de que modificar el proyecto hubiera supuesto prolongar el bucle de negociaciones y trámites burocráticos, la vicealcaldesa Begoña Villacís aseguró que con su determinación demuestran que no son «un gobierno sectario»: «No nos vamos a pasar cuatro años mareando la perdiz, como el anterior equipo de Gobierno».

Tras la votación en el pleno, el proyecto tendrá que validarse de forma definitiva por la Comunidad de Madrid. Si todo sigue según lo previsto, las grúas comenzarán a trabajar sobre el ámbito de Chamartín a finales de 2020 o inicios de 2021. El inicio, no obstante, arrancará por la estación de tren, que de hecho ya ha empezado a ampliar las líneas de alta velocidad y a trabajar en lo que será la superficie del futuro, con un periodo de consulta pública con todos los implicados.

Apoyo unánime

La aspiración de DCN, que celebró ayer el anuncio del Consistorio, es que la foto de la aprobación sea la de todos los partidos de acuerdo, en la línea de que se trata de un «proyecto de Estado» que urge consenso. De hecho, el Ayuntamiento considera que un plan de esta envergadura precisa del apoyo unánime de toda la cámara. La mayoría está asegurada, puesto que además de los ediles del PP (15) y Cs (11), Más Madrid garantizó ayer que serán «coherentes» con el proyecto que defendieron. Sus 19 concejales votarán a favor.

Sin embargo Vox y el PSOE evitaron posicionarse hasta tener más información. «Vox considera que la Operación Chamartín debe ser explicada. Por eso, antes de la convocatoria de este pleno ya había solicitado la comparecencia del delegado», indicaron a ABC desde la formación que lidera Javier Ortega Smith en la capital.

PP, Ciudadanos y Más Madrid garantizan su apoyo al proyecto, mientras que Vox y PSOEtodavía prefieren no pronunciarse hasta conocer «los detalles»

«Tenemos que ver bien el proyecto, tampoco conocíamos al detalle el plan de Carmena», expresaron a este diario desde el grupo socialista. Sin embargo, todo apunta a que respaldarán el desarrollo que el ministro socialista de Fomento, José Luis Ábalos, tildó de «ejemplo de colaboración público-privada» y de «lo que debería ser un ejemplo de distintas administraciones, gobernadas por distintos partidos, que superan cuestiones partidistas».

La escena que se vivirá en Cibeles en apenas unos días será histórica. Lo será por la magnitud de la operación que se someterá a debate, pero especialmente por la infinidad de obstáculos que ha superado en casi un cuarto de siglo, dejando atrás una lista de ministros y alcaldes, desde Josep Borrell a Ábalos en Fomento y de José María Álvarez del Manzano a Martínez-Almeida como regidor. Las promesas y bandazos desde 1993 son casi innumerables y solo los últimos cuatro años ya son un culebrón en espiral, con hasta tres versiones del plan sobre la mesa.

Bloqueo e impulso

Botella dejó Distrito Castellana Norte listo para su aprobación, pero la llegada de Carmena sepultó cualquier previsión. No solo bloqueó el desarrollo del norte de la capital, sino que -con el apoyo del PSOE- tumbó unilateralmente la operación para elaborar la suya propia. Bautizada como Madrid Puerta Norte, redujo notablemente la edificabilidad, la inversión y el número de viviendas, lo que desembocó en una ruptura total entre el Ayuntamiento, el Ministerio y el promotor. El desencuentro acabó en los tribunales.

Almeida y Villacís rechazan modificar el plan de Carmena para evitar un nuevo bloqueo de la operación, que podría haber sido irreversible

La llegada de Íñigo de la Serna a Fomento, en sustitución de Ana Pastor, significó un punto de inflexión. La buena sintonía entre las administraciones y DCN permitió un equilibrio entre el proyecto original y Puerta Norte; se retiraron las denuncias y se impulsó un diseño que aspira a transformar el norte de la capital en uno de los distritos más avanzados de Europa. El consenso, aunque sin resquicios, reservaba una nueva dilación.

Aunque Carmena aseguró el verano pasado que el plan se aprobaría en el primer trimestre de 2019, la promesa no se cumplió y regresó la incertidumbre, con el sector más radical de Ahora Madrid tratando de dinamitar el proyecto. Pero aún había más. La demora de la Comunidad en la aprobación del informe medioambiental, con el trasfondo de una estrategia política a unos del 26-M, devolvió todo al inicio: sin debatirse y a expensas de la voluntad de la nueva corporación. Ahora, sin embargo, la voluntad de PP y Cs, con el apoyo de Más Madrid, asegura una suma suficiente.