Quinto día de la huelga del taxi, el pasado 25 de enero
Quinto día de la huelga del taxi, el pasado 25 de enero - EFE

Ofensiva electoral de un sector del taxi para no votar a PP, Cs ni Vox

La Federación Profesional del Taxi, la asociación mayoritaria en la capital, va a iniciar acciones para influir de cara al 26-M

MadridActualizado:

La Federación Profesional del Taxi de Madrid (FPTM), asociación mayoritaria del sector en la capital, con 5.400 afiliados, va a entrar a partir de esta semana en campaña electoral. Y lo va a hacer para aconsejar a los propietarios de las 15.723 licencias de este servicio público en la ciudad a quién no deben votar en las elecciones autonómicas y municipales del próximo 26 de mayo: «Ni al Partido Popular, ni a Ciudadanos ni a Vox».

«No vamos a decir a quién votar, pero sí a quién no. Tres son los partidos que han apostado porque el taxi se liberalice: el PP de Pablo Casado; Cs, de AlbertRivera, y Vox, de Abascal», expresa a este diario Jesús Fernández, vicepresidente de la Federación. Desde su cargo desliza que sólo dos formaciones han tendido la mano al sector tra s la malograda cruzada que emprendieron el 21 de enero, con 16 días continuados de huelga, para pedir a las instituciones la regulación de las VTC: Podemos y, más tarde, el Partido Socialista.

El diputado de Podemos Rafa Mayoral pegando un adhesivo de su partido en un taxi de Madrid
El diputado de Podemos Rafa Mayoral pegando un adhesivo de su partido en un taxi de Madrid - ABC

«El taxi debe de ser aséptico, pero otra cosa distinta es que se entienda que el sector vaya un paso más allá y haga campaña dentro de nuestras posibilidades tras la problemática surgida y la postura que han tomado las Administraciones», explica asertivo Fernández. Una de las acciones que van a llevar a cabo es la de colocar pegatinas en los taxis recordando que el Gobierno regional del PP no les apoyó. Después, recrudecerán sus iniciativas para influir en las elecciones municipales y autonómicas. Podemos ya ha sabido sacar rédito a esta postura y el jueves pasado simpatizantes del taxi de la formación de Pablo Iglesias acordaron con el diputado Rafa Mayoral lucir pegatinas de Unidas Podemos de forma gratuita con el lema «defiende a la gente trabajadora». Desde FPTM calculan que unos 200 taxis de la ciudad lucirán estos adhesivos hasta el 26-M.

Abiertos a anuncios de pago

La postura en la Asociación Gremial de Auto Taxi de Madrid, que contabiliza a 5.100 socios, está en las antípodas de la de FPTM. «Nosotros no tenemos que decir a nuestros socios a quién votar o quién no. Cada uno decidirá según sus ideas. En ningún caso vamos a hacer campaña ni a favor de unos ni en contra de otros. Los que decían que nos iban a ayudar no lo han hecho, como es el caso del Gobierno de Manuela Carmena, que se comprometió a regular las VTC con una ordenanza y en estos cuatro años todavía no la tenemos. Y el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, que tan malo era, al final ha aprobado un reglamento autonómico que nos da herramientas para trabajar en contraposición con las VTC», sostiene Raúl Horjacada, portavoz de La Gremial.

Desde esta asociación tampoco se cierran las puertas a publicitar, previo pago, a cualquier partido político que se quiera anunciar en el taxi como lo hace cualquier otra empresa.

Fedetaxi, la patronal del sector, que cuenta con el 61% de representatividad a nivel estatal (40.000 asociados), considera que el taxi tiene que ser «apolítico». «Ligar una asociación profesional con una u otra opción política es un error que parte de un calentón de gente sectaria que no es representativa del común de los 67.000 taxistas que hay en España», aseveran contundentes desde Fedetaxi.

EFE
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Aguirre y Cifuentes, pioneras

El Partido Popular fue la primera formación política que en Madrid estampó la cara de sus cabezas de lista en el taxi. Esperanza Aguirre, como candidata a la Alcaldía del Ayuntamiento de Madrid, y Cristina Cifuentes, para la Presidencia de la Comunidad de Madrid, iniciaron su campaña electoral el 8 de mayo de 2015 anunciando que su publicidad también se movería en más de 900 taxis de la ciudad, pagando a cada conductor que la incluyera 50 euros y habiéndose calculado que cada uno de ellos generaría un impacto de 8.300 visualizaciones. Los populares escogieron para su difusión a la cooperativa Radioteléfono Taxi, integrada por afiliados a la Federación, que estaba en contra de la iniciativa, y a la Gremial, que la defendía. Podemos logró promocionarse gratuitamente.