Un operario de los servicios funerarios traslada uno de los cuerpos, el viernes, en Ciudad Lineal - JOSÉ RAMÓN LADRA

Crimen en Ciudad Lineal: el octogenario asesino no tenía denuncias por violencia machista

Los cadáveres fueron hallados ayer en la casa que compartían, junto a una escopeta de caza

MadridActualizado:

En el Día Internacional de la Mujer, una fecha en la que cientos de miles de personas se echaron a la calle para reivindicar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la violencia machista volvió a golpear de lleno en la ciudad de Madrid. Luis Díaz-Pintado Moraleda, de 81 años, mató de un disparo a su mujer, Estrella D. M., de 63, en el domicilio donde ambos residían, situado en el 2º B del portal A, del número 158 de la avenida de la Institución Libre de Enseñanza, antigua calle de los Hermanos García Noblejas (Ciudad Lineal). Tras cometer el crimen, el octogenario, que carecía de antecedentes, se suicidó con la misma escopeta de caza empleada. La Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación de un caso en el que no constan denuncias previas por maltrato ni órdenes de alejamiento.

Según adelantó ayer este periódico, la hermana y otra allegada de la víctima –compañeras de trabajo, las tres, en la misma gestoría– se personaron por la mañana en la urbanización tras intentar previamente contactar con ella. «Estaban preocupadas», relataba un vecino, que las acompañó hasta la puerta de la vivienda. Pero nadie contestó. Fue entonces cuando bajaron al garaje y comprobaron que los dos coches que posee el matrimonio seguían allí. «Era muy raro, porque a esas horas nunca suelen estar aparcados», añadía el mismo testigo. De inmediato, llamaron a Emergencias. El aviso se realizó al 112 alrededor de las 13 horas.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron efectivos del Samur-Protección Civil, Policía Municipal y Bomberos. Estos últimos tuvieron que forzar la entrada, cerrada con llave desde dentro, para acceder al interior de la casa. Dentro, encontraron los cadáveres de la mujer, en una habitación, y de su presunto asesino, tendido en otro cuarto junto a una escopeta, por lo que dieron parte a la Policía Nacional. Agentes de la Científica y Homicidios se personaron en la escena del crimen para iniciar las averiguaciones. El anciano, abogado de profesión, era aficionado a la caza, motivo que explicaría la tenencia del arma.

Fuentes policiales confirmaron que la principal hipótesis es que disparara primero contra su esposa y después se quitara la vida. Las pesquisas se centran ahora en dilucidar la hora del asesinato. Algunos residentes sospechaban ayer que el fatídico suceso podía haber ocurrido la noche anterior, momento en que se escucharon «ruidos y golpes». Otros, sin embargo, incidían en que las detonaciones se habían oído a primera hora de la mañana.

A la espera de las autopsias

La conmoción, en cualquier caso, era evidente en un vecindario acostumbrado a vivir sin sobresaltos. «Aunque somos cinco portales y hay mucha gente, nunca esperas que pueda pasar algo así», apuntaba una joven después de enterarse de la tragedia: «Es increíble». Con la zona tomada por la Policía, la hija de la malograda acudió a la urbanización rota por el dolor. «Creo que ya no vive aquí, aunque no estoy seguro», recalcaba otro morador. La tristeza tornaba en rabia cuando dos mujeres preguntaron por lo ocurrido: «Qué tendría que pasar ahí dentro para que sus compañeras vinieran hasta aquí asustadas por no saber nada de ella».

Los investigadores están a la espera del resultado de las autopsias y los vestigios recogidos para corroborar los hechos. De confirmarse, serían diez las mujeres que han muerto por violencia de género en lo que va de año. Siete de ellas mantenían una relación sentimental con su agresor y dos eran exparejas o estaban en fase de ruptura. Además, al igual que en el caso de ayer, ninguna de las víctimas –salvo una– había denunciado previamente.