Ocho heridos, uno de ellos menos grave y el resto leves, en el primer encierro de Leganés

Ocho personas resultan heridas, una de ellas menos grave y el resto leves por puntazos de las reses bravas y magulladuras, en el primer encierro de las fiestas patronales de Leganés celebrado ayer.El

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Ocho personas resultan heridas, una de ellas menos grave y el resto leves por puntazos de las reses bravas y magulladuras, en el primer encierro de las fiestas patronales de Leganés celebrado ayer.

El herido menos grave, -un joven de 18 años de Leganés, Crístofer Díaz Torres- presentaba, según el parte médico, diversas contusiones, magulladuras y erosiones, así como una herida en pene y escroto, al ser corneado varias veces en el suelo por el tercero de los novillos soltados en la plaza de toros, La Cubierta.

Acceso a la plaza «por invitación»

Díaz, quien fue arrollado por el tercer novillo de la mañana, se encuentra ingresado en el hospital Severo Ochoa de Leganés. Además, una vecina tuvo que ser atendida por los sanitarios al sufrir un mareo.

A este primer encierro de las fiestas patronales en honor de la Virgen de Butarque han acudido más de 10.000 personas, según fuentes municipales. El acceso a la plaza este año ha sido gratuito «pero con invitación».

A las 8.45 horas de la mañana y desde la calle de Getafe, se soltaron los seis toros de la ganadería de Saboya que fueron lidiados por la tarde. Poco después, se hizo lo mismo con tres novillos con cabestros de la ganadería de Capea. Unos 1.200 jóvenes corrieron los toros y, en palabras de los organizadores, «se lo han tomado este año más en serio, por lo que se han corrido como nunca los toros en Leganés».

La organización y la seguridad de esta suelta de reses indicaron que ocho personas habían sido retiradas del recorrido que realizaron los toros «por estar ebrios». Asimismo, el retraso de más de tres cuartos de hora que se produjo en la suelta de las reses a primera hora de la mañana crispó los nervios de los asistentes a la plaza. Los responsables del encierro justificaron la demora en que un toro se rompió un cuerno y debió ser retirado.

Como otros años, «han funcionado a la perfección» los servicios de seguridad, informó el Ayuntamiento. Intervinieron 35 policías locales, 25 policías nacionales, 35 vehículos de seguridad, 7 ambulancias, 72 voluntarios y 9 pastores.