El túnel de María de Molina permanece cerrado al tráfico
El túnel de María de Molina permanece cerrado al tráfico - Óscar del Pozo

Las obras en los túneles de María de Molina y Pío XII, cerca de llegar a su fin

Los trabajos de mejora se centran en la reparación de las instalaciones, asoladas por filtraciones tras las tormentas de invierno

MADRIDActualizado:

Las lluvias torrenciales que asolaron Madrid a finales del pasado año causaron estragos en los túneles de la capital. Las filtraciones obligaron a cerrar nueve de ellos. Dos, el de María de Molina y el de Pío XII, todavía permanecen clausurados al tráfico, causando atascos y desvíos en la gente que acostumbraba a circular por ellos.

El túnel de María de Molina, que une el paseo de la Castellana con avenida de América, cerró a principios del mes de agosto para acometer obras de conservación y mejora de las instalaciones. Las filtraciones se generaban cada vez que llovía de manera prolongada en la capital y llegaron a provocar el hundimiento de algunas de las tapas de alcantarillado y de drenaje. Para alivio de los conductores, el 9 de septiembre reabrirá.

Los trabajos en su interior se han realizado en dos fases. La primera, que se llevó a cabo desde el 13 de agosto hasta el 31, cortó totalmente el túnel y todos los accesos. En la segunda, todavía en curso, se ha abierto el tráfico en el carril derecho, pero se mantiene cortado en dirección a la A-2, la carretera de Barcelona.

Las obras del tubo norte del túnel de Pío XII, que discurre bajo las vías de la estación de Chamartín, por su parte, durarán unos días más. Cerrado desde enero por el mismo motivo que el anterior, las obras no empezaron hasta el 19 de junio debido a que se trataba de una avería «compleja y de estrucutura», dijo el Ayuntamiento. La duración de los trabajos ha estado muy condicionada por el tráfico ferroviario, ya que existe muy poca separación entre las vías de la estación y la caja del túnel y, además, estas se apoyan «sobre una estructura metálica vinculada al túnel», aseguró Adif en el momento que comenzaron los trabajos. Después de tres meses de labores de mejora, en caso de que se cumplan los plazos de ejecución, el tramo debería reabrir durante la segunda mitad de este mes de septiembre.