Recreación del Santiago Bernabéu tras la reforma, visto desde el paseo de la Castellana
Recreación del Santiago Bernabéu tras la reforma, visto desde el paseo de la Castellana - ABC

Las obras en el entorno del Bernabéu retrasan la reforma del estadio hasta final de verano

Urbanismo obliga al Real Madrid a actuar simultáneamente en el recinto y su alrededor

Se han estimado parcialmente cuatro de los siete recursos contra el Plan Especial, aprobado en febrero

MadridActualizado:

La reforma del Santiago Bernabéu se retrasará unos meses respecto a la idea inicial y no arrancará hasta el final de este verano. Tras estimar parcialmente cuatro de las siete alegaciones presentadas al Plan Especial, el Ayuntamiento de la capital concluye que el Real Madrid no podrá comenzar el grueso de las obras en el estadio hasta que no tramite un proyecto único de urbanización para sus alrededores, que debe integrar todas las actuaciones previstas. Aunque lo fundamental no varía, desde el área de Desarrollo Urbano Sostenible, que dirige José Manuel Calvo, obligan al club a abordar la rehabilitación del entorno de forma previa o simultánea a la del recinto, pero en ningún caso después.

Como adelantó ABC, el equipo de Gobierno de Manuela Carmena aprobó el pasado 16 de febrero el plan de reforma del Bernabéu, que será entre diez y doce metros más alto, acogerá un hotel de lujo (sin centro comercial) y motivará la creación de un enorme pasillo verde que vertebrará el eje de la Castellana desde la avenida del General Perón hasta la conexión de la calle de Ramón y Cajal con la M-30. Calvo explicó entonces que la resolución definitiva del proyecto estaba supeditada al periodo de información pública de un mes que exige la ley.

Superado este trámite, se han aceptado parcialmente cuatro recursos y hoy han sido aprobados por mayoría con los votos a favor de Ciudadanos, PP y Ahora Madrid y la abstención del PSOE en la comisión del ramo. Además del plan de urbanización que el club debe presentar, se mantienen los usos del terreno que ocupa el centro comercial La Esquina, donde se ubicará una plaza ajardinada de 6.000 metros cuadrados, y se prescribe que la licencia de obras exteriores –relativa a la cubierta metálica del estadio– debe incluir las actuaciones de publicidad, iluminación y otros aspectos con incidencia medioambiental.

Nuevos plazos

La obligación de presentar un plan que aglutine en un solo texto la mejora en los más de 36.000 metros cuadrados que rodean el estadio trastoca la previsión de la entidad que preside Florentino Pérez, que pensaba comenzar las obras en cuanto terminase la presente temporada –el 4 de junio, tras la final de la Champions League–. Estas actuaciones suponen la construcción de un gran espacio peatonal en la fachada del paseo de la Castellana, donde también se levantará un vuelo de 2.000 metros cuadrados que servirá como entrada principal; la ampliación de las aceras en Concha Espina y la renovación de la calle de Rafael Salgado. La exigencia remite no solo a la redacción de un proyecto único, sino a la premisa de hacerlo en paralelo a la reforma del estadio.

Desde Urbanismo explican que este plan también se someterá a un periodo de información pública: «Las obras en el estadio comenzarán en cuanto se apruebe el proyecto; dos o tres meses es un plazo bastante razonable». No obstante, el Madrid sí puede iniciar la reforma con demoliciones o desmontajes en el estadio, algo que ya podía hacer antes de la aprobación del Plan Especial con la tramitación de las licencias oportunas. Si no hay nuevos imprevistos, la ejecución total de la obra será en tres años.

La nueva altura, intacta

Entre las siete alegaciones presentadas al Plan Especial, que provienen de vecinos, PSOE, colectivos ecologistas o asociaciones vinculadas con el madridismo, figura la referente a la altura que ganará el Santiago Bernabéu tras su reforma. Alegaba un presunto aumento de la edificación, pero fue rechazada porque la instalación de las vigas sobre el nivel máximo actual es indispensable para colocar la cubierta retráctil. «Admitir esta alegación sería volver al punto de partida y remontarnos seis años atrás», detallan desde Desarrollo Urbano Sostenible.