Portal de entrada a Nuestra Señora de las Nieves
Portal de entrada a Nuestra Señora de las Nieves - Isabel Permuy

Nuestra Señora de las Nieves: la dignidad del arte sacro

La parroquia de Mirasierra, inaugurada en 1971, destaca por innovación estética

MADRIDActualizado:

No hay parroquia madrileña sin una sorpresa. Nuestra Señora de las Nieves, calle de Nuria, 47, Mirasierra, pasada la avenida del cardenal Herrera Oria, chalets unifamiliares, árboles coloridos de primavera de la fe, una torre exenta coronada por una cruz, simple, y una arquitectura y ornamentación singular, que nos ofrece una clave quizá desconocida.

Si el arquitecto del templo, que se inauguró el 18 de diciembre de 1971, fue Manuel Romero Aguirre, los responsables de la escultura y de las vidrieras fueron los componentes del grupo artístico Gremio 62. Según la Revista de Arquitectura, número 73, 1965, los componentes de Gremio 62 eran Francisco Gómez-Argüello Wirtz, pintor; José Luis Alonso Coomonte, escultor, y Carlos Muñoz de Pablos, vidriero. Este grupo de artistas pretendía dignificar el arte sacro. Según declararon a la prestigiosa revista, «el problema de la integración de las artes se plantea en nuestro tiempo con apremio indiscutible. Una época de individualismo se cierra. Al endiosamiento progresivo de las diversas expresiones artísticas sucede una etapa nueva donde los hombres hambrientos de totalidad aspiran a un arte nuevo integral y definitivo que les reconcilie consigo mismos y con su entorno».

El pintor de ese grupo, por cierto, es más conocido por su nombre eclesial, Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal. Por lo tanto, estamos en un templo cuya relevancia radica en las expresiones artísticas que contiene, así como en sus imágenes, entre las que destaca en el presbiterio una Virgen sedente, y las vidrieras que conforman el perímetro de luz de la Iglesia. Este acierto de innovación estética ha tenido continuidad histórica en la sala comunitaria de celebraciones, con una preciosa imagen de la Anunciación de los talleres de Arganda del Rey.

El actual párroco de Nuestra Señora de las Nieves es el sacerdote don José Trujillo, que lleva aquí 29 años de servicio, una vez que llegó del Seminario Menor de Rozas de Puerto Real, en donde fue también párroco. Le acompañan en las labores del ministerio el vicario Francisco Javier Peño Iglesias, que también es periodista, del gremio, vamos, y el sacerdote adscrito don José Millán. También colabora el sacerdote jubilado Francisco Rodríguez Holgado. Don José representa a una generación de sacerdotes de Madrid cuya bonhomía se transparenta. Su capacidad de atención a las personas, las constantes llamadas y entradas en el despacho, avisos de los fieles, ratifican el buen hacer de una parroquia en la que, para hacernos una idea, se repartieron en el año 2016 cerca de 264.000 formas consagradas, unas 15.000 al mes. Una comunidad cuyo templo se abre a las 6.30 horas de la mañana en Cuaresma, se celebra la primera misa a las 7.30 horas y se cierra a eso de las 21.30, excepto los días en los que hay turno de la Adoración Nocturna.

Marchas universitarias

La actividad de esta parroquia es un constante fluir de personas y de propuestas. Tiene cinco comunidades del Camino Neocatecumenal, perfectamente integradas en vida parroquial; un grupo de Vida Ascendente; uno de Adoración eucarística de los Caballeros del Corpus Christi de Toledo; un relevante grupo de universitarios que se caracterizan por sus marchas, y que acaban de regresar de la Javierada y en los veranos son apasionados del Camino de Santiago, y un grupo de catequesis de la Infancia y de Confirmación. Entre las actividades más concurridas, está la formación cristiana, por ejemplo, el reciente ciclo de conferencias «Cultura de la muerte y vida amenazada».

En el territorio de la parroquia viven las religiosas de santa Joaquina Vedruna, una comunidad de miembros del Regnum Christi, y dos Colegios de Fomento. También anduvieron por aquí las Religiosas de la Consolación y las de la Sagrada Familia de Burdeos. La Cáritas de esta parroquia atiende a las personas que vienen de otras zonas limítrofes de Madrid. Gestiona un importante ropero y, sobre todo, atiende a las necesidades de la Asociación «Norte joven», un centro de integración y de enseñanzas laborales que ofrece una formación integral a jóvenes. Pero la estrella de la actividad de Cáritas es el rastrillo anual, que pone patas arriba a la parroquia y que hace que todo el mundo se implique en la ayuda a los demás. Nuestra Señora de las Nieves es, sin duda, una referencia ineludible en la apacible vida de Mirasierra.