Interior del templo iluminado por grandes vidrieras
Interior del templo iluminado por grandes vidrieras - Maya Balanyà

Nuestra Señora de la Granada: una parroquia enamorada

Erigido en 1974, este templo enclavado en Ciudad Lineal no fue consagrado hasta 2000

MadridActualizado:

Esta parroquia, en un apacible barrio de color de primavera, nació de la solicitud de los fieles. En una zona de expansión urbana, allá por los finales de los sesenta, Ciudad Lineal le dicen, la confluencia de las barriadas de Villaescusa y Paredes de Nava –dos nombres de nobles raíces– demandaba un lugar de culto, la construcción de un templo parroquial. Y hete aquí que los vecinos se fueron al arzobispado a pedir una parroquia. Lo consiguieron a base de argumentos y de implicación en el proyecto. No en vano eran trabajadores cualificados de importantes empresas españolas. Formación e implicación en el proyecto, dos características que continúan hasta nuestros días. Al final, Nuestra Señora de la Granada, advocación del suroeste de España con una rica simbología, fue erigida en marzo de 1974. Hubo que esperar, por cierto, hasta el 15 de octubre de 2000 para que se consagrara el templo, fecha que se recuerda en una placa en la capilla lateral. Leyenda que nos habla del entonces párroco, don Ildefonso Ballesteros Castillo, que lo fue durante 22 años, y también se refiere al vicario episcopal de la época, don Luis Domingo.

El párroco Javier García Toledano
El párroco Javier García Toledano- Maya Balanyà

Ahora Nuestra Señora de la Granada, calle Villasilos, 3, cuyo arquitecto responsable fue Vicente Molina Moreno, está atendida por el sacerdote Javier García Toledano, que antes de ordenarse fue economista, al que ayudan Gonzalo Barbed y Miguel Prados. El párroco tiene claro que «necesitamos parroquias enamoradas». No está mal el lema, «Parroquias enamoradas de Cristo eucaristía, enamoradas de los hermanos, de los más necesitados». Su idea es conseguir que la parroquia sea una familia de familias, que los fieles, y las personas que quieran, «tengan aquí su hogar». Interpelado por las palabras del Papa Francisco, el proyecto de la parroquia también es salir a la calle, a una zona en la que habitan 15.000 almas. De hecho las actividades se dividen en dos núcleos, las que se organizan como servicio al barrio, entre otras razones por la amplitud de los espacios que dispone la parroquia. Ahí nos encontramos con cursos de cocina, pintura en diversas modalidades, flamenco, zumba, montañismo, el bingo vespertino para personas mayores a modo de club social. También está la actividad denominada «Conocer Madrid» que tiene mucho éxito. Por cierto que por aquí ensaya la orquesta joven de Madrid.

Imagen de Nuestra Señora de la Granada
Imagen de Nuestra Señora de la Granada- Maya Balanyà

De la vida interna hay que destacar los niveles en los procesos de formación catequética, grupos de jóvenes, de jóvenes adultos, universitarios y trabajadores, y grupo de familias. Como es habitual, y aunque no hay mucha inmigración en la zona, la parroquia cuenta con una Cáritas que atienden a una veintena de familias regularmente. La dimensión misionera de la parroquia es muy fuerte. Muestra de ello es el grupo de misiones y el de Manos Unidas. En este momento se está ayudando a la diócesis venezolana de San Carlos, antes se hizo con una diócesis keniata. El cuidado del culto y de la liturgia es otra de las características de la parroquia. En cada una de las cuatro misas dominicales hay un coro que anima la celebración. Los coros se juntan en días grandes de la comunidad, la fiesta de Nuestra Señora de la Granada, el primer sábado del mes de octubre, y para la celebración de la Pascua, en el domingo de la Divina Misericordia. No hay que olvidarse en ese amor que es caridad en torno a la eucaristía, el papel que juega la Exposición con el Santísimo de los jueves y de los primeros viernes de mes. Dos momentos fuertes de oración que atraen a no poca gente.

Religiosidad en las calles

La religiosidad popular, como dice el Papa Francisco, la religiosidad del Pueblo de Dios, está conquistando el barrio. Muestra de ello es, por ejemplo, el Vía Crucis por las calles anejas a la parroquia, en el que participaron más de trescientos fieles, con los niños que se preparan para la catequesis, o la procesión con la imagen titular de la parroquia, que se ha convertido en una tradición. Por cierto que una de las características que diferencia a esta parroquia, que como podemos ver es muy participativa, es el número de sacerdotes que han salido de esta comunidad: tres ya ordenados y dos en proceso en el Seminario de Madrid. Una muestra más del corazón de los fieles, de su generosidad y entrega.

Misas L a V: 8, 10 y 19 h. Vísperas:19. Festivos: 10, 11.30, 12, 13 y 19 h.