Neonazis del Hogar Social en el nuevo edificio okupado de la calle Juan Bravo, 38
Neonazis del Hogar Social en el nuevo edificio okupado de la calle Juan Bravo, 38 - ABC

Los neonazis del Hogar Social okupan un nuevo edificio en la calle Juan Bravo

El inmueble, vacío desde hace años, fue la sede de la antigua editorial Aguilar

MADRIDActualizado:

Dos semanas después de ser desalojado por la Policía Nacional del Banco Madrid, en la plaza de Colón, el colectivo ultraderechista del Hogar Social ha vuelto a okupar un nuevo inmueble en el centro de la capital. Se trata del Edificio Aguilar, antigua sede de la editorial del mismo nombre, ubicada en el número 38 de la calle de Juan Bravo, en pleno barrio de Salamanca.

La nueva okupación —la séptima en el historial de este grupo— se produce después de que la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, les ofreciera un albergue hace tan solo unos días, una vez que fueron desalojados del Banco Madrid. Tras dos intentos fallidos, en abril y mayo pasado, los agentes irrumpieron el pasado 2 de julio en la sede bancaria en torno a las 6.30 horas. El operativo, según confirmaron a ABC fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, se produjo «sin incidentes ni detenidos». El inmueble quedó precintado para que nadie más pudiera entrar. Los okupas entraron en su nueva sede ayer por la tarde y, nada más hacerlo, desplegaron por una de las ventanas su distintivo.

La séptima okupación

La antigua sede de la editorial Aguilar es el séptimo inmueble okupado por el Hogar Social en menos de cuatro años. El primero que ocuparon, en el barrio de Tetuán, fue un bloque de oficinas abandonado. Después hicieron lo propio con dos nuevas ubicaciones: la antigua sede del Ministerio de Trabajo, en Bretón de los Herreros, y un inmueble de Fórum Filatélico, en José Abascal. Su cuarta «víctima» fue la antigua sede del No-Do, ubicada en Joaquín Costa, seguida de la del antiguo palacete militar en Velázquez. Hasta ayer, el Banco Madrid había sido la última. Todas, según reivindican, son de titularidad estatal como símbolo contra su «corrupción».

Fuentes policiales señalan a este colectivo okupa como el nuevo referente de la extrema derecha: «Han conseguido crear un liderazgo en la extrema derecha, ya que han absorbido a todo el movimiento ultra, sobre todo juvenil, en Madrid. Cuando la extrema derecha se quiere movilizar, acude al Hogar Social», apuntan fuentes del cuerpo nacional de policía. En la actualidad, tiene unos 120 miembros activos (del medio millar que aglutina toda la extrema derecha madrileña), más aquellos que simpatizan con este movimiento racista, xenófobo, homófobo, antisemita y antiislamista.