Ángel Garrido, con Isabel Pérez, estudiante de Medicina que recibió 5 años atrás un tratamiento de terapia celular
Ángel Garrido, con Isabel Pérez, estudiante de Medicina que recibió 5 años atrás un tratamiento de terapia celular - COMUNIDAD

Nace BioMad para coordinar toda la investigación sanitaria en la región

Instituciones públicas y privadas dedicadas al I+D+i en biosanidad trabajarán unidas

MADRIDActualizado:

Isabel Pérez es una estudiante de quinto año de Medicina, con 22 años y una sonrisa radiante. Ayer se subió al estrado del Auditorio de la Real Casa de Correos para contar que, hace cinco años, la investigación biomédica la rescató de la enfermedad. Ella es la prueba palpable de la importancia de trabajar en I+D+i en el campo de la salud. Y la mejor tarjeta de presentación para BioMad, la entidad que ayer se creó y que reúne a las instituciones públicas y privadas dedicadas en Madrid a la innovación y la investigación sanitaria.

Fundaciones, institutos de investigación sanitaria, universidades, centros de investigación asociados, empresas de tecnología sanitaria, laboratorios farmacéuticos ... y así hasta 22 entidades han suscrito ya el convenio con el Gobierno regional, para coordinar sus actuaciones. La idea es que unidos podrán conseguir más avances y efectividad, mayores inversiones y acceso a coordinación con entidades nacionales e internacionales que trabajan en campos similares.

En los centros sanitarios madrileños hay 7.000 investigadores que desarrollan en la actualidad 1.150 proyectos y 9.000 estudios clínicos sobre enfermedades infecciosas en inmunitarias, cardiovasculares, neurociencia o cáncer. Además, en la región hay 48.700 trabajadores dedicados a la investigación y la innovación, y más de 250 empresas farmacéuticas, de biotecnología y de tecnología sanitaria. Que entre ellas funcionen las sinergias y la coordinación de esfuerzos es vital para obtener más y mejores resultados.

Competir

Madrid se convertirá de esta manera en una «bio-región» que, además de aglutinar la I+D+i nacional, a través de BioMad podrá competir con otras iniciativas similares que ya funcionan en todo el mundo, como Uppsala BIO (en Suecia), Medicon Valley (entre Dinamarca y Suecia) o Medicen Paris Region (Francia).

«La biomedicina hay que abordarla de forma colectiva, no a nivel individual; es necesario un entorno colaborativo», señalaba el rector de la Universidad Autónoma de Madrid, Rafael Garesse, presente en el acto junto con los de la Complutense, Politécnica, Alcalá de Henares y Carlos III. Parafraseando a Churchill, recordaba que «el éxito no es más que caminar de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo».

Biomad permitirá «pensar globalmente y actuar localmente», como afirmaba el director de la Fundación de Investigación en Biomedicina del hospital Gregorio Marañón, Thierry Bardinet. Y además «al cohesionar capacidades, encontraremos más fortalezas», afirmaba Margarita Alfonsel, secretaria general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria.

Los hospitales de Madrid desarrollan en la actualidad varias iniciativas europeas de referencia en el ámbito de la biomedicina. Como el proyecto europeo Transplant-Child, que coordina el Hospital de la Paz, o también en este mismo hospital la red ERN, sobre enfermedades hepáticas raras.

En el 12 de Octubre, participan en las redes europeas sobre anomalías craneofaciales y enfermedades otorrinolaringológicas y en la red de enfermedades respiratorias raras, además de en la red de enfermedades metabólicas hereditarias. Y el Puerta de Hierro es parte de la red de dolencias cardiacas poco comunes, mientras que el Hospital de Getafe forma parte de la Asociación Europea para la Innovación sobre un Envejecimiento Activo.

También varios hospitales de la red pública desarrollan programas de terapia celular, que utilizan células, genes o tejidos para abordar enfermedades para las que no existen medicamentos. Como comprobó en su propia piel Isabel, cuando con 17 años sufrió una necrosis en la cadera como secuela al tratamiento de una leucemia. La terapia celular revirtió su situación y le hace creer hoy que, con palabras de Eduardo Galeano, «Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas puede cambiar el mundo».