Antonio López, dándole los últimos toques EN 2006 a su cuadro "Madrid desde Vallecas", en la Asamblea de Madrid
Antonio López, dándole los últimos toques EN 2006 a su cuadro "Madrid desde Vallecas", en la Asamblea de Madrid - JAIME GARCÍA

El «museo» de pintura de la Asamblea de Madrid

Un mural que Lucio Muñoz terminó 10 días antes de fallecer o un «Antonio López» con sangre del autor, entre sus tesoros

MADRIDActualizado:

La Asamblea madrileña de Vallecas es un auténtico museo, en el que se encuentran algunas obras de enorme valor. Son adquisiciones de la institución, donaciones o préstamos realizados al Parlamento autonómico, entre las que se encuentran piezas únicas y con una intrahistoria digna de contarse. Como ese mural de Lucio Muñoz que el autor terminó literalmente con su último aliento, sólo diez días antes de fallecer. O el cuadro de Antonio López que presenta algunas mínimas manchas de sangre de su autor.

Más de un centenar de obras de pintura contemporánea española se distribuyen y disfrutan en pasillos, zonas comunes, despachos y salas de reunión del edificio del Parlamento madrileño, en el barrio de Vallecas. Algunas llegaron allí al tiempo que el propio edificio, inaugurado en 1998; otras se trasladaron allí desde el antiguo caserón de San Bernardo, su primera sede; y después se han ido sumando a lo largo de los años.

Lucio Muñoz, Rafael Canogar, Alberti, Manuel Valdés, Eduardo Úrculo, Juan Genovés, Ginés Liébana, Manuel Viola y otros nombres de peso del panorama artístico tienen obras colgadas en las paredes de la Asamblea. La más impresionante por sus dimensiones es «La ciudad inacabada», el mural que planteó Lucio Muñoz y que preside el hemiciclo en el que sus señorías intercambian sus ideas.

Palés

Este mural, de 11,5 por 12 metros, fue creado de forma simultánea a la construcción del inmueble. Su autor tuvo que montar sus 44 piezas sobre un campo de fútbol y contemplarlas desde la perspectiva que le daba una grúa para comprobar que todo encajaba.

Lucio Muñoz murió el 24 de mayo de 1998; diez días antes aún trabajaba dando los últimos retoques al mural, hecho con palés de madera. Los 18 estudios preparatorios de esta última obra también se conservan en la Asamblea madrileña.

Hay otra parada obligada para quien visita el edificio del Parlamento madrileño: el gran cuadro «Madrid desde Vallecas», que pintó Antonio López, el maestro del realismo, desde la torre del parque de bomberos de este barrio.

Es un lienzo sublime, en cuya finalización el pintor invirtió 9 años. Llegó a la Asamblea en 2006, y de hecho fue rematado allí por el propio autor, a quien acompañaba su mujer. Se trata de una vista de la ciudad donde se refleja hasta el más mínimo detalle. Aparece el edificio Windsor, y hasta un tímido atisbo de las Cuatro Torres.

Para conseguir la terminación deseada por el artista, Antonio López utilizaba en ocasiones una hoja de afeitar de las clásicas «gillettes». Tal vez fue con una de ellas con la que se hizo un pequeño corte, que según relató a ABC un alto responsable de la institución madrileña, dejó sobre el lienzo unas pequeñísimas manchas de sangre que aún se pueden apreciar si un ojo avezado orienta sobre dónde mirar. «Madrid desde Vallecas» fue comprado en su día por Caja Madrid y se cedió en depósito a la Cámara regional.

Fondos de lujo

Las paredes de la Asamblea se adornan con joyas como «La hora que anuncian los diarios», de Juan Genovés, un acrílico de 2,90 por 3,20 metros. También Rafael Alberti entregó en la antigua sede del Parlamento madrileño los ocho dibujos que componen «Palomas por la paz», ante un emocionado presidente Alberto Ruiz-Gallardón. Ahora, están en el edificio de Vallecas, y en ellas aún se ve la dedicatoria que el propio Alberti escribió de su puño y letra en la contraportada».