El mural cerámico hallado en el Metro de Gran Vía está en buen estado de conservación
El mural cerámico hallado en el Metro de Gran Vía está en buen estado de conservación - COMUNIDAD

Un mural de azulejo de Manises, último tesoro del Metro de Gran Vía

El panel cerámico incluye un emblema municipal similar al de Tirso de Molina

MADRIDActualizado:

Un panel cerámico decorativo de azulejería de Manises, de tonos dorados y verdes, que enmarca un antiguo escudo municipal en relieve del mismo material e idéntico reflejo metálico, es tal vez el más impresionante de los hallazgos que se han localizado en las obras de conexión de la estación de Cercanías de Sol con la de Metro de Gran Vía con un túnel bajo la calle Montera.

Los arqueólogos de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid llevan meses supervisando los trabajos en la zona –a diario y con un técnico arqueólogo a pie de obra, matizan–, y cerciorándose de que aquellos no afectan a ningún elemento digno de protegerse. Entidades conservacionistas como la asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio también están muy pendientes de toda la actuación; de hecho, presentó en diciembre una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo por un posible delito contra el patrimonio histórico de Madrid en estos trabajos.

Este panel cerámico, en concreto, se ha retirado y protegido hasta que acaben los trabajos en el suburbano. La idea, explican en la consejería de Cultura, que dirige Jaime de los Santos, es integrarlo en la ejecución final del proyecto. El panel tiene en el centro un escudo municipal en relieve, que es de características muy similares al que ya pude verse, restaurado, en la estación de Metro de Tirso de Molina (y que originariamente parece ser que estaba en la de Cuatro Caminos).

Los trabajos de excavación en Gran Vía –junto a la Red de San Luis– se iniciaron en agosto de 2018, en la zona donde en tiempos –entre 1919 y 1969– estuvo el templete del ascensor del Metro, realizado por el arquitecto Antonio Palacios. Los trabajos descubrieron el hueco del antiguo ascensor y la primitiva escalera, lo que llevó a la Dirección General de Patrimonio Cultural a solicitar un informe arqueológico de los restos hallados.

Fuente de los Pájaros

Hasta ahora, éstos han sido la cimentación y solado del vaso de la antigua Fuente de los Pájaros, que se instaló allí en 1970, para cuya construcción se desmontó el templete y se destruyó la parte superior del foso del ascensor y de la escalera.

Pero además, se encontró la huella de los desaparecidos escalones del primer tramo de la escalera, un trozo de barandilla –que se está sometiendo a tratamiento– y en las paredes que rodeaban la escalera original, unas planchas de cemento armado que simulaban sillares de granito coronados por un friso de azulejería verde de brillo metálico de tipo Manises, y azulejos blancos biselados. Es el mismo tipo de decoración utilizado en el mural, que los técnicos encontraron en un magnífico estado de conservación, con sólo algunas afecciones en parte de la cabeza de los leones que coronan el escudo. Los responsables de Patrimonio decidieron que todos estos ornamentos cerámicos fueran sometidos a un proceso de consolidación y restauración.

Las obras del Metro se han tropezado también, en la zona más próxima a la calle Caballero de Gracia, con los restos de los cimientos y sótanos de la Casa de Astrearena, construida en 1745 y demolida durante las obras de la Gran Vía.