Moto-taxi: el transporte europeo que aterriza en la capital
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Moto-taxi: el transporte europeo que aterriza en la capital

DAVID CALLEJO | MADRID
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Llevan tres semanas «pululando» por la capital y desde este lunes prestando su servicio al público. Son las «moto-taxi», una nueva forma de transporte de viajeros que aterriza en Madrid. Y no sin polémica. Las asociaciones del taxi no han perdido un minuto en protestar por la competencia que puede suponer el nuevo servicio, además de porque, según ellos, carece de licencia. Algo que la propia Comunidad de Madrid, a través de su Dirección General de Transportes, rebate: la ley de ordenación del transporte terrestre exime a los vehículos de menos de tres ruedas de tener esa licencia. Ni siquiera el propio gerente de la empresa «Moto-city», que ha traído el servicio a Madrid, entiende la polémica. «Deben aceptar el progreso», opina Benjamin Darmendrail. «No somos la competencia, porque tenemos nuestro propio tipo de clientes. El taxi es fundamental, pero es que esto es otra cosa», comenta el máximo responsable de las nuevas moto-taxi, «porque no cogemos gente por la calle, funcionamos por reserva, y sólo a una persona, cuando ellos pueden albergar entre 4 y 6 ocupantes». A continuación, relata sus ventajas: descongestiona el tráfico, es más rápido y menos contaminante. «Además, estudiaremos incluir motos eléctricas», anuncia.

Sin polémica en otras ciudades

El transporte de viajeros en moto ya existe en otros lugares del mundo. Desde Murcia hasta Camboya, donde es el transporte de viajeros mayoritario. Y en la mayoría de las regiones no se ha producido (o, al menos, ya se ha superado) un conflicto entre taxistas y «moto-taxistas». Sin embargo, el tipo de servicio dista mucho si comparamos una ciudad desarrollada con otra perteneciente a los países más pobres. De esta manera,

en Asia los vehículos son de menor cilindrada y los clientes de toda extracción social

el servicio tiene como público fundamental personas de negocios

Euro y medio por servicio

De momento, las ambiciones de Darmendrail no llegan a esos números. Sólo dos motos (la primera, apodada «Dulcinea») cubren la media de cinco servicios diarios que llevan realizando desde el lunes. «Pero ya estamos hablando con nuestro concesionario para ampliar el parque, porque llegamos justos a los pedidos». En cuanto a pilotos, Darmendrail asegura que se aprovisionrán de ex policías o ex guardias civiles, «porque conocen perfectamente la ciudad». Por cierto,

la empresa busca nuevos pilotos

de Atocha a Barajas, la tarifa sube a unos 19,5 euros por unos trece kilómetros y medio