Este es el «Oso Moroso»
Este es el «Oso Moroso» - ABC
MADRID

El «Oso Moroso» de la Policía perseguirá a Carmena y Barbero

Los sindicatos CPPM y CSIT-UP quieren presionar así para la resolución del convenio

MADRIDActualizado:

La Policía Municipal ya tiene listo al «Oso Moroso». Se trata de una iniciativa de los sindicatos CPPM y CSIT-UP, consistente en un animal (en realidad, un disfraz) que acompañará a los miembros de la Corporación Municipal, en especial al concejal de Seguridad, Javier Barbero, y a la alcaldesa, Manuela Carmena, en sus actos públicos.

Se trata de una medida que busca visibilizar la problemática en la que están inmersos los 6.100 agentes del Cuerpo, debido a la falta de acuerdo en la negociación del convenio, que lleva caducado desde 2015, como lleva informando ABC los últimos meses.

El «animal» llevará una pancarta con una foto de la alcaldesa y la leyenda: «Se busca. Manuela Carmena. Recompensa en efectivo. Convenio digno. Policía Municipal». Recuerda, por ejemplo, al muñeco «Ruiz-Vampirón» que perseguía al regidor Gallardón en la época en que llenó Madrid de parquímetros, simulando un «chupasangre»

También en la década de los años 90, durante el mandato de José María Álvarez del Manzano, un oso le perseguía allá donde iba, como si del Cobrador del Frac se tratara. Los sindicatos, entonces, bramaban: «Alcalde, cumpla con sus trabajadores». La respuesta del político fue: «Cada uno hace el ridículo como quiere». Dentro del disfraz iba una persona en paro contratada.

Cuando Esperanza Aguirre fue presidenta de la Comunidad, los abogados del turno de oficio decidieron que el curioso hombre disfrazado la siguiese durante los actos de campaña electoral para que recordase los 30 millones de euros que adeudaba con ellos.

Acampada en Cibeles

No se trata esta de la única medida de presión que ejercerán CPPM y CSIT-UP contra el Ayuntamiento. Se prevé una acampada, probablemente en la puerta del Palacio de Cibeles, de policías municipales, a partir de septiemnbre. Se reanudarán los paseos en bicicleta, a ritmo lento, para hacerse notar en el tráfico de las calles principales, como la Gran Vía (ya de por sí atascada con las obras); se busca una mayor presencia en los medios de comunicación; charlas informativas en las distintas unidades; concentraciones de todo tipo; el «apoyo sin fisuras a cualquier iniciativa o acción de los compañeros que estén luchando en la calle»...

Y, sobre todo, la medida estrella hasta el momento: proseguir con la política de cero horas extraordinarias, sobre todo en grandes servicios, como carreras populares, partidos de fútbol y fiestas de los barrios. Esta iniciativa ya se dejó notar en el Maratón de Madrid, el Orgullo Gay y en el MadCool. En este último evento se dejó sentir, y mucho, la escasez de uniformados locales.

Conviene recordar que el Ayuntamiento forzó un referéndum con los sindicatos que menos presencia tienen en la mesa de negociación ( CC.OO., UGT y UPM), en el que se votó un preacuerdo que nada gustaba a CPPM, CSIT-UP y a la asociación profesional APMU, que participa como invitada del anterior en esos encuentros. La propuesta municipal fue rechazada por un 85% de los participantes.

Así las cosas, han continuado las reuniones esta semana, sin que se llegue a ningún punto de alcance satisfactorio. Sobre el oso, Francisco Javier Horcajo, de CSIT-UP, recuerda: «Depende del Consistorio que lo quitemos o no. A ver si con estas cosas nos toman en serio».